Mientras Nicolle y Lucas recorrían el salón, Pablo ingresaba al salón de reuniones donde ya el resto estaban sentados alrededor de una mesa charlando uno con otro en varios grupos. Era conciente de que muchos socios de los que allí habían eran hermanos, otros eran conocidos y buenos amigos... Otros simplemente se trataban con cordialidad así que, podría estar tranquilo. Sabía que ninguno saldría disparando de la nada contra otro para no violar sus tratos de paz. Sin embargo, eso no evitó que llevará su arma y le dijera a sus hombres que esperarán afuera, por si lo requería, no quería dejar nada al azar. - Buenas noches, caballeros - saludó haciéndose oír en la estancia. Aún a su edad y con todo lo inexperto que podía parecer, Pablo era el más poderoso de todos los presentes, tenía el clan

