Por entonces Edgardo habló: "Yo había estado investigando en mis tiempos libres desde que presencié los hechos en la granja, topándome con registros de personas quienes también estuvieron bajo las mismas respuestas y cada una de ellas entre supuestos videntes, detectives privados y curiosos movidos por una mórbida idolatría o un problema desconocido a mi persona; todos ellos, como decía, habían descubierto que los sucesos comenzaron un tiempo después de la desaparición del retratista, y sí había desaparecido sin dejar rastros de su existencia tal como lo oye -dijo mientras me observaba firmemente notando mi mueca de asombro y entonces prosiguió- Richard Wer aún teniendo presente los miramientos y consideraciones que guardaba para todos sus semejantes así como las reuniones con miembros de

