Camino en dirección a las oficinas administrativas, activo mis audífonos y me centro en la voz de Namika y su canción Lieblingsmensch. La música tiene la virtud de calmar almas, en lo personal para mi escuchar música implica desconectarme del mundo y sonreír ante él, me gusta cantar y ese es uno de mis pequeños pasatiempos que extraño de casa, podía pasar horas en mi estudio cantando cualquier canción y esperar que la noche llegara para que mamá me buscara y me riñera por desconcentrarme en mis estudios; aunque claro, mi familia sabe que para mí los estudios no son problema.
Mi mente divaga entre los recuerdos, lo que provoca que de un instante a otro termine golpeando a una persona que pasa a mi lado. Inmediatamente me disculpe.
-Mis disculpas, he perdido la concentración. – sonrío ampliamente, me quito un auricular esperando la respuesta de la persona que he golpeado.
-No importa. – dos palabras gruesas.
Levanto la mirada para poder ver la persona que me ha hablado pero soy interrumpida por la voz de mi asesor educativo.
-¡Eliette ven aquí! – escucho al otro lado.
Me giro para verle y sonreírle, el hombre que me ha metido en problemas. Inmediatamente se lleva una mano al corazón y niega. Eso lo ha hecho desde que le he conocido.
-Me disculpo nuevamente pero... - vuelvo la mirada hacia la persona que he golpeado pero ha desaparecido. Resoplo. Me he disculpado y eso ha sido lo importante.
Ignorando lo ocurrido camino hacia Edwin Standler, mi asesor educativo, es profesor en ciencias de la computación y es trece años mayor que yo; es un hombre con la experiencia necesaria en el ámbito de las ciencias por eso le he aceptado como asesor y él lo agradece pues después de mi graduación le traerá beneficios. En la universidad pocas personas saben que soy la tercera hija de los Dunkworth y lo agradezco, eso aminora la necesidad de personas que quieren acercarse a mí por interés.
En esta universidad los estudiantes que estamos en el Top 10 de estudiantes sobresalientes tenemos un asesor educativo, este nos ayuda a mantener un buen promedio y si tenemos problemas nos ayudan a solucionarlo. Mi asesor es todo eso y mucho más, es un buen hombre y siempre trata de ayudarme en todo lo que necesito, y yo le ayudo a él en todo lo que solicite. Nunca hemos tenido discusiones fuertes, nunca se ha negado a mis peticiones pero esta parece ser la excepción.
Edwin me explica que he sido aceptada en Romanov Development Company y se ha disculpado por haber enviado la solicitud sin mi permiso, le explico nuevamente mis razones para negarme y el insiste en que no hay otra opción mejor que RDC.
-Me rehúso a realizar mi pasantía en una empresa como RDC, eso afectara mi curriculum, si quisiera hacer mi pasantía en una empresa importante simplemente regresaría a Ámsterdam. Mi coeficiente intelectual puede ayudar a una empresa en crecimiento y me ayudara al mismo tiempo, ¿Por qué debería de estar en esa empresa? – pregunto con tranquilidad.
Edwin me mira, me analiza y termina gruñendo.
-Eliette si otras personas te escucharan pensarían que odias a RDC y que sobreestimas la capacidad de otros, sabes, soy tu asesor y sé de estas cosas. – me llevo la mano al cuello. Resoplo y niego con tranquila.
Es difícil explicar mis razones.
-No la odio, simplemente pienso que no es el lugar donde debería de estar. – me encojo de hombros. –Sé que eres mi asesor porque me lo pediste y cuando llegamos al acuerdo de que estuvieras a mi lado, prometiste siempre aceptar mis decisiones, solo de esa forma funcionaríamos. – suspiro.
¿Qué hay de bueno con esa empresa?
-Cualquiera que te escuchase diría que estamos hablando de otra cosa.
-¿De qué? ¿Una relación coital? – ladeo. Rápidamente me tapa la boca.
Edwin es de esa clase de persona que pierde los estribos fácilmente, cualquier cosa lo perturba y más cuando se trata de mi.
-Vas a matarme, Eliette, solo tengo treinta y cuatro años quiero casarme, tener hijos y disfrutar la vida. No me hagas esto. – con malicia muerdo su mano. – ¡Eliette! – se queja. Sus mejillas se colorean de rosa.
-Entonces, Edwin, ¿Debería de hacerte mi esposo? – pregunto con una sonrisita. Su rostro se enciende y yo evito reir. –Siendo mi esposo no tendríamos que ocultarnos, quizás asi escucharía tus peticiones, pidemelo y lo tendras. – abre la boca, se lleva la mano al corazón.
Vale. Le he perturbado, no era mi intención.
-Lo haré, lo haré, ¡Cancelaré tu pasantía con RDC! – termina gruñendo. Se da la vuelta y me abre la puerta. –Ahora vete antes de que te acuse por casi matarme, soy tu profesor Eliette tienes que respetarme como tal.
-Lo hago, Edwin, te respeto como profesor por eso aún no te he hecho mío. – vuelve a abrir la boca, se sonroja y creo ver como casi se muere.
-¡Fuera de mi oficina! No soporto tu honestidad podría perder mi empleo si alguien te escucha, cancelare tu pasantía con RDC y te enviaré a HS, ¿suficiente? — su rostro esta que explota.
-No era tan difícil, ¿cierto? – me empuja sacándome de su oficina.
-No sé cómo puedes rechazar trabajar con Románov. – termina diciéndome. Le vuelvo a ver y con una sonrisa le digo.
-RDC es una empresa sobrevalorada, la empresa usa la imagen de su presidente para mantenerse en revistas económicas y de farándulas, la reputación de su presidente es cuestionable y no quiero trabajar para esa clase de persona. – aseguro sin el menor ápice de cambiar mi opinión. Edwin rueda los ojos.
-Eres la única chica loca que no está interesada en Astaroth Románov, Eliette seras la causante de mi muerte. La directora Root me matará cuando sepa que su estudiante estrella se ha negado a ir con Románov. Mi muerte quedará en tu conciencia. – se toca el pecho, es más dramático de lo que son las personas promedio.
-Sin embargo, todos los días mueren personas a causa de estrés al decir eso estarías poniéndome como un síntoma y eso es científicamente improbable. – mi respuesta es totalmente acertada. –Ahora, como lo has pedido amablemente me retiro y no quiero que me llames a no ser que me digas lo que quiero escuchar, ¿entendido? – le apunto con el dedo.
-Eliette soy tu superior, no se supone que me des órdenes. – ladeo, sé que es así pero no me obligara hacer algo que no quiero.
-No estoy ordenándote nada, simplemente estoy pidiendo que enmiendes tu error y me envíes a HS. No quiero tener ningún tipo de contacto con RDC y tienes que aceptarlo, no hay nada interesante para mí en ese lugar. – mi móvil suena, es un mensaje de Grayson que me espera. – Tengo que retirarme, Gray está esperándome. – me acerco a él otra vez, Edwin traga saliva y yo sonrío. —Nos estamos viendo, Edwin. – susurro cerca de su cara.
-Terminare con un ataque al corazón antes de los cuarenta. – escucho que dice antes de que salga.
-Cásate conmigo y no tendrás que preocuparte por nada. – me despido de él, finalmente salgo de su oficina.
Las personas pueden tener un concepto erróneo de mí, soy una mujer paciente pero también soy entregada. Mis decisiones son irrevocables, no quiero hacer mi pasantía en RDC y no hay nada que pueda hacerme cambiar de opinión.
Gray me obliga a sentarnos en primera fila para según el escuchar con más claridad el discurso de cada uno de los representantes de las empresas, pero está claro que lo único que le interesa es ver que tan atractivos son ante sus ojos. No negare que más de alguno son guapos pero he asistido a varios eventos de la universidad en los que cada representante o son mayores que solo hacen alarde de su riqueza o que no parecen nada interesados en asistir a los eventos.
-No puedo creer que ninguno te llame la atención, hay tantos de donde elegir. – ruedo los ojos, no todo en la vida son hombres. –Elie, ¿segura que no eres lesbiana? Tengo unas amigas que podrían gustarte, ¿te gustan del tipo fortachón o muy femeninas? – su pregunta me hace reír.
Nunca me he imaginado estar con una mujer y que no me interesen los hombres en este momento para relaciones serias no significa que no he tenido mis líos pasajeros. Las relaciones sentimentales son muy difíciles y mi forma de relacionarme con el mundo también lo es, no es que sea antisocial pero no me gusta poner mucho empeño en cosas que no me beneficiaran. Tengo amigos y amigas en casa pero mi deseo de ser la mejor en el ámbito empresarial... quizás... solo quizás, si me ha quitado parte de mi vida.
-Elie... Elie... mira, ella es linda. – Gray me saca de mis pensamientos. – La profesora para el desarrollo ambiental y económico. – con la mirada me hace desviar la vista, vuelva a verla y ladeo. –Joder. Ten un poco más de prudencia, nos está viendo. – le sonrío a la mujer quien me devuelve el gesto.
-No te preocupes, cualquiera puede ver a sus profesores y que estos no piensen nada extraño; primero, puedes verlos para pensar que son atractivos, que visten bien o para considerar lo desagradables que son. En mi caso, son las dos primeras, ella es hermosa y viste bien, solamente es una mujer alabando a otra. – me encojo de hombros tras mi explicación.
Gray me mira con una ceja arqueada y la mirada acusadora, termina negando y me toma por los hombros.
-Lo he decidido, te presentare a mi primo Viktor que está de paso, ese tipo es igual de aburrido que tu pero por lo menos te dará buen sexo. – entrecierro los ojos.
-¿Cómo sabes que me dará buen sexo? – oh, claro, entre primos...
-¡No es lo que te imaginas! – se apresura a aclarar lo que no he dicho. –Viktor es un tipo serio pero siempre ha sido popular entre las mujeres es un macho, es atractivo y es justo como tu tipo. – genial, no creo que realmente piense como es mi tipo.
-Impresionante, seguramente si me diera buen sexo. – Gray sonríe con picardía. – Me niego a conocerlo. – le espeto con claridad. Su expresión cambia rápidamente.
-Tonterías, le invitare a la fiesta que ofrece la facultad a todos los representantes y como tú eres la Top A de la facultad debes estar ahí para conocer personas y sobre todo relacionarte. – suspiro recordando el hecho.
-¿Por qué tengo que hacerlo? – no quiero ir.
-Tu asesor educativo terminara muerto si no lo haces, cariño ese hombre parece más muerto que vivo desde que te ha conocido. – ruedo los ojos, no entendería porque se siente de esa forma. –Pienso que está enamorado de ti pero teme tu rechazo, ya que eres una chica tan insensible y sin encanto emocional. – vale, me ofendo completamente.
-Sabes, si tú que eres mi amigo piensa de esa forma, no sé qué hablaran mis enemigos. – se ríe a carcajadas y de pronto yo también.
-Seguramente estas enamorada de mi pero como no puedo corresponderte prefieres negarte a otras oportunidades. Elie, lo siento pero desde el primer día deje en claro lo mucho que me gustan los hombres. – sujeta mi manos y se las lleva a los labios.
¡Por supuesto que lo recuerdo!
-Lo recuerdo con claridad, acosaste a mi hermano por todo el rato y tuvo que irse a causa de eso. No te lo perdonare. – se lleva una mano al pecho y hace una expresión de ofendido.
-¡No es verdad! Te aseguro que si Lutgier se hubiese quedado un rato más, hubiese terminado en mi cama.
-¡Gray, es mi hermano, respétame! – me rio a carcajadas ante su comentario. –Por cierto, mi hermano vendrá de visita la próxima semana, pórtate bien y te llevare con él. – ante la noticia me suelta la mano.
-¡Me portare bien! ¡Lo prometo! – dice con emoción. No sé por qué le emociona tanto la existencia de mi hermano, Lutgier no es para nada de los de ese lado. –Quiero verlo, no importa que la última vez se escondiera de mí, la biblia dice que la perseverancia es lo que te lleva al existo. – entrecierro los ojos, esa perseverancia no lo llevara a ningún lado.
-Vale. Vale. Te llevare con él, solo no me hagas enojar y podrás ver a mi hermano. – como un cachorro asiente.
Dejamos el tema por un lado en el momento que desde los parlantes se escucha la melodía que caracteriza esta institución. Nos ponemos de pie en forma de respeto y guardamos el silencio debido esperando que las autoridades de la universidad se presenten frente a los que estamos presentes.
La directora Root se acerca al podio, nos pide que nos sentemos e inmediatamente hace las presentaciones respectivas, el sub rector, la junta administrativa y sobre todo los asesores de cada facultad, en mi caso Edwin está ahí ya que es de los asesores principales y quien dirige al resto de asesores.
-Es un placer para mi presentar a uno de los benefactores más importantes que nuestra universidad tiene, por favor denle la bienvenida al señor Astaroth Románov, presidente de Romanov Develpment Company una de las compañías más importantes de Suiza. – me intereso en el instante que escucho la mención de la compañía RDC.
No conozco personalmente al hombre pero si conozco su cara por la revista FORBES, interesante que un hombre como el este aquí, tengo entendido que es bastante serio y sobre todo que no acepta entrevistas, reuniones y eventos de ningún tipo.
Astaroth Románov, así que aquí es donde cruzamos miradas. Quien lo diría.