Le miro, me mira, rueda los ojos y yo me molesto aún más. ¡Este hombre no entiende de razones! No soy una mujer que explota pero este ho,née es capaz de provocarme emociones que no puedo controlar. Le he pedido más de una vez que tenga cuidado conmigo porque un bebé no está en mis planes pero es que no lo entiende, y aunque parte de la responsabilidad es mía no puedo sino culparlo a un más a él. Lo peor es que estoy diciéndole las cosas pero solo se encoge de hombros. Ni siquiera le toma importancia a lo que estoy diciéndole y eso está inquietándome. —Tú... No pretendes embarazarme para amarrarme, ¿cierto? —le preguntó con cierta acusación. El parece ofenderse, no es que hoy parece ofenderse con todo lo que le pregunto. —Te dire una cosa, este no es un drama de esos en los que l

