Sentada en el sofá, viendo una película mientras comemos chucherias y disfrutamos de un buen momento, no resulta ser malo para un fin de semana. Piet y Dirk están conmigo desde el incidente con su compañero, hace dos semanas exactamente. Lutgier está de regreso en casa explicando la situación y como siempre le he dicho que si papá pone algún tipo de queja que lo consulte inmediatamente conmigo. Se fue hace una semana y hasta el momento no he recibido ninguna llamada de él, aunque claro antes mi padre y yo ya habíamos conversado. Estar aquí con ambos no me resulta una pérdida de tiempo o mucho menos aburrido, teníamos meses de no pasar un momento tranquilos como ahora y aunque claro, los aprecio mucho sigo sintiendo que algo me falta. ¿Comida? No. ¿Bebida? No. ¿Un suizo de metro

