La mirada de Astaroth es todo menos sincera, no creo ni una sola palabra de lo que me está diciendo. La información sobre Klassen ocultándome, todo el asunto de no ser su hija legítima, nadie lo sabe estoy segura que Klassen lo oculto bien. Su cuerpo está tenso, su mirada se debate entre algo y termino molestando por el hecho de que parezca no tener confianza en decir lo que piensa. Me acerco a él, observa mis movimientos pero sólo hay una cosa que puedo hacer frente a él todavía desnuda y con olor a sexo, toco su cara con ambas manos obligándolo que me miré a los ojos. ¿Por qué parece triste? ¿Por qué le duele algo? —Dímelo, confío en ti y yo soy alguien que no confía en nadie sino en si misma, ¿es imposible para ti devolverme el gesto? —preguntó de lo más tranquila. Astaroth mueve

