Sin pensarlo un solo minuto agarró aquella mochila que siempre me llevó hacia la cabaña mientras agarro una camisa bastante vieja y aquel cuaderno morado que encontré en el baúl. Thiamus simplemente se queda a un lado mirando lo que hago, mi mente está en aquella conversación con mi madre y lo que ocurrirá después. No esperó mucho tiempo hasta que ya está todo listo para irnos, era cuestión de minutos hasta de entrar, cuando entra mí madre seguido de mí hermano mirándonos perplejos. —Me voy a ir y nunca sabrán de mí; se olvidarán de mí como siempre han querido — Digo con voz autoritaria y el mentón en alto; solo agarró un pequeño envase de vidrio para meter a mí pez Fitch. Mí madre está totalmente pálida mirando a Thiamus, no dice absolutamente nada y sin creerlo me fijó en Thiamus. La

