Después de que Víctor se fuera y de comprobar de su propia boca lo que le había dicho Jan, que lo había contratado para que fuera su amante, para demandar el divorcio por infidelidad, una nueva fuerza y determinación creció en ella, y era la de arraigarse más que nunca a sus nuevos planes de crecer como persona, como mujer. Necesitaba ser independiente, demostrarse más que a los demás, a sí misma que no era una inútil. Si no una mujer trabajadora, fuerte, valiente. Por eso se sentó en una laptop que había comprado a preparar su currículo, y comenzó a enviarlo a diferentes empresas, esperando recibir respuestas pronto. Ella había estudiado hace algunos años un técnico en administración financiera, lo hizo más que nada por ocupar su tiempo en algo, pero no porque hubiese sido un acto plani

