Boda

1603 Words
Me estoy mirando en el espejo y ni siquiera parezco yo misma. Maquillaje justo, vestido de novia impresionante, con bordados finos corte barco en el pecho entallado al cuerpo hasta la cintura con un corte princesa la falda amplia de seda con encajes, una cola de tres metros, la muñeca de porcelana perfecta. El peinado es un tocado elegante con decoraciones qué tienen incrustaciones de diamantes, gargantilla elegante con diamantes también. En estos momentos estoy rodeada de personas haciendo que quede perfecta y a la vez parece que estuviera tan sola, golpearon la puerta —Adelante— respondo seria La persona entra, es mi abogado —Todos afuera, ya— les digo fría, toda estas personas son espías de mis abuelos están evitando que la pieza escape —Dime firmó el acuerdo de separación de bienes —Claro que sí, dijo que así era mejor, no tendrías acceso a su fortuna— dice burlón mi abogado — Perfecto, ¿lo demás? —le pregunto sería —En marcha como lo pediste, si todo sale bien, en un año será una realidad —dice de la misma manera —Estupendo, guarda esos documentos bien y cuando salgas diles que ya voy a salir — le respondí —Claro Él se retiró y enseguida entraron a ponerme el velo, yo me levanto de la silla despacio y empiezo a salir lento pero a paso firme, estoy en la suite del hotel en donde será la boda y la fiesta al bajar e ir al salón donde será la boda, está mi padre esperando —Cristina es.... —Evitemos fingir que estas emocionado por mi casamiento, tu solo estas contando los millones—le digo fría — Entonces vamos a llevarte a tu nuevo dueño En tus sueños padre, yo no dije nada, pero reforcé mi máscara de hielo antes de entrar, las puertas se abrieron sonando una marcha nupcial de la orquesta en vivo, las familias se esmeraron en fingir qué somos una pareja enamorada, nosotros avanzamos lento —Podrías sonreír para las cámaras — dice mi padre susurrando entre dientes — No tengo necesidad, padre me están obligando, esto no es voluntario —le digo fría Él apretó mi brazo mientras sonríe falsamente para las cámaras, y yo pongo la sonrisa tan perfecta como de revista, pero sumamente falsa como todo esto. Al llegar mi padre me entregó a Mauricio y se retiró. La boda fue un protocolo rígido y sin vida, dimos el si, firmamos las actas del casamiento civil — Puedes besar a la novia Llegó el momento, si lo tengo que besar prefiero no fingir y que sea algo real, él me levanto despacio mi velo, me acerco a su cuerpo —Es para la prensa nada más —dice frío Me beso, sin calidez parece que estoy besando a un témpano de hielo, sus movimientos son medidos como si estuviera actuando, por un segundo sentí que me acerco más a su cuerpo, pensé que me iba a besar de verdad, pero enseguida aflojo su agarre. El beso fue medido para que quede perfecto a la cámara, pero sumamente falso — Deberías ser actor Steiner —dijo indiferente Él me miró me ofreció su brazo y nos dirigimos al salón de eventos donde será el festejo. Empezamos a saludar a los invitados una muy larga fila de miradas y sonrisas falsas, hasta que los veo llegar como siempre su presencia destaca, Alex está con su postura relajada, que lo hace un imán para las miradas, saludan primero a Mauricio y luego vienen hacia mi. — Cristalito, estás hermosa —me dice él hermano de Alex —Gracias, tu apuesto y sarcástico como siempre —Cristina, querida felicidades, espero que seas muy feliz en tu matrimonio y que nos vengan a visitar —dice la señora Belmont mientras me abrazaba Con ese calor que extraño tanto, me demuestra que estoy viva y no soy de mármol —Mi amor, la vas a aplastar —dice el señor Beltmot una de las pocas parejas que demuestran su amor en público — Perdón querida es la emoción —dice la madre de Alex disculpándose —No se preocupe, no me molesta —le digo sincera con una pequeña sonrisa — Cristina, felicidades te lo mereces —dice él padre de Alex, si supiera que en esto no hay sentimientos se decepcionara Él se alejó y Alex se acercó con una sonrisa confiada, se inclinó hasta que sentí su aliento cálido en mi cuello contrastando con la frialdad de los diamantes. — Ese beso fue más falso que el que les doy a las modelos — me dice Alex divertido entre susurros En mi rostro se me dibuja una sonrisa casi imperceptible y me incline — Te diste cuenta— le respondí de la misma manera Él se alejó cuando vi a Mauricio tenía la quijada tensa, yo seguí con el protocolo, hasta terminar, luego nos fuimos a sentar en nuestra mesa —Veo que eres cercana a los Belmont —me pregunto gélido — Algo— respondí de la misma manera Pero al parecer no le gustó la respuesta porque está tenso. Llegó el momento del baile de los novios, fuimos a la pista de baile él me tomó de la cintura de manera rígida y el Vals empezó a sonar. Los movimientos son tan rígidos, estructurales qué es la primera vez en mucho tiempo que no estoy sintiendo la música, se siente algo sin vida, solo técnica —Bailas muy bien para ser una Ceo— me dice Mauricio serio Yo lo miro a los ojos —Te olvidas que yo manejo artistas, veo todos los días a los bailarines hacer coreografías, a veces aprendo algo — le respondo de la misma manera Él no dijo más nada y seguimos bailando, en un giro miro y Alex está apoyado muy cómodo en una columna de mármol nuestras miradas se cruzan y él me guiña un ojo de manera traviesa, no puede evitarlo una enorme sonrisa genuina apareció en mi rostro. Me está recordando quien soy realmente, de repente miro y Mauricio tiene una mirada de desconcierto, mi sonrisa poco a poco desaparece, nos volvió a girar y siento que se pone rígido ¿y su mirada tiene furia? Pero fue rápido así que no lo puedo decir con certeza. Miro entre los invitados no se supone que está de gira, esto es obra de mi abuelo lo invitó para hacerme sentir miserable, pero los únicos miserables son mi familia. Leonardo no deberías haber venido, muy bien abuelito lo que estás haciendo hoy te lo cobraré mañana Leonardo no será el único que sangrara, solo espera tu momento también llegará, la música acabo nosotros volvimos a nuestra mesa cuando a los cinco minutos Katia y Luz se me acercan —Cristina, Julián te está ofreciendo un contrato —me dice Luz sería Este hombre no se rinde —¿Cuánto?— le respondo —Cien millones a corto plazo y quinientos en dos años— me responde Katia —Me parece bien, el contrato digital Le extiendo la mano y ellas me miran preocupadas — Quiere que sea presencial y hoy— respondió Luz Yo suspiro, y miro a Mauricio —Mauricio te pregunto nuevamente, estás seguro que solo quieres una Alianza comercial fría— le pregunto mirándolo a los ojos con sinceridad Sus ojos por un segundo reflejan duda para después volverse fríos — Completamente seguro Cristina, deja de insistir— me dice entre frío y molesto —Muy bien esta fue tu última oportunidad —le dije y luego me dirijo a ellas —quiero el quince por ciento de las ganancias no directas, regalías y todo lo que pueda generar dinero— les digo a ellas —Yo le pedí el veinte y él aceptó, dice que te verá en el mismo lugar de siempre en una hora —me respondió Katia —Muy bien, le daremos al señor Julián lo que quiere, solo tengo que ir a cambiarme — Nosotros ya trajimos tu cambio de vestuario, te está esperando en una nueva habitación —me dice Luz Yo me levanté y fui con ellas a cambiarme, vaya si que quieren darle una lección, el vestido de cóctel me queda como una segunda piel, no es vulgar, en el frente tiene un escote cuadrado y en la espalda un escote qué deja al descubierto casi toda mi espalda, me modificaron el peinado , tuve que usar maquillaje para ocultar la marca de los dedos de mi padre ya estaba lista pero cuando íbamos a salir pero me di cuenta que no se en donde viviremos, así que volvimos al salón, voy hacia Mauricio qué cuando me ve quedo en shock —Me olvide de preguntar en donde viviremos en mi casa.... — En la mía —dice serio —Bien, Katia quedate y que te de la dirección, me olvidaba a partir de ahora me tomo libre los fines de semana, ustedes también, arregla que me manden lo imprescindible a su casa, Luz vamos— dije de manera técnica Salimos del lugar y cuando estuvimos en el auto lo llamé —Dime— me dijo Alex — Quiero que saquen a Leonardo, sano y salvo entre tu familia y los guardias, que se tome un avión para volver a su gira de inmediato —le digo preocupada —Claro no te preocupes, yo le cuido las espaldas —me dice él —Gracias Alex —Un placer —me respondió A Partir de ahora abuelo contaré los días para tu ruina
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD