Estoy leyendo el libro me gusta, pero después de diez páginas no estoy pudiendo concentrarme. He mirado mi celulares no sé cuántas veces, Mauricio está sentado a mi lado en su laptop, al parecer tiene miedo que vuelva a desaparecer. Nunca se le ocurrió pedirme mi número, si me hubiera llamado le hubiera informado en donde me encontraba, aunque no le pedí su número, lo tengo de todas maneras, tengo mis formas de conseguirlo, no lo soporto más así que empecé a llamar
—Hola, como vamos con las grabaciones y las sesiones de fotos— dije algo ansiosa
—Hola Señorita Cristina, todo perfecto estamos sin contratiempos — dice el director de grabación
—Está seguro, puedo ir de ser necesario
— Señorita usted necesita descansar, la empresa está bien, las modelos de hoy están todas, los vídeos de los próximos lanzamientos se están realizando en este momento, usted dediquese a descansar qué se lo merece. Ya demasiado tiempo ha estado dedicándose a la empresa — me dice de manera paternal
— Está bien, cualquier eventualidad me avisa y voy hacia allá
—No se preocupe, si tenemos un inconveniente le infórmare, de todas maneras no es necesario que venga a la empresa si eso ocurre, usted es capaz de solucionarlo desde su casa, descanse
—Bien, cualquier problema me avisas, estaré pendiente
—Si, de todas maneras no será necesario
Yo corto y llamó al jefe de los manager
— Cristina no se supone que estás descansando — me dice molesto
— Si lo estoy, pero quiero saber sobre las giras ¿cómo están Karina y Leonardo?
—Cristina está todo en orden, quedamos en que llamábamos, y no estás descansando de caso contrario no estaríamos teniendo esta conversación
— Si, pero puede haber complicaciones
— Cristina la empresa puede funcionar sin ti, le has dedicado cinco años sin días de descanso, sin vacaciones, durmiendo poco, ya es momento de que dejes de vivir para la empresa y tengas una vida fuera de ella
—Lo sé, pero....
—Te entiendo es la primera vez en tú vida que tienes tiempo libre y sin presiones, pero tu vida no puede girar en torno a la empresa, tienes veinticinco años no sesenta, disfruta de la vida. Si no sabes que hacer sin estar en la oficina, no sé llama a Alex, Carlos e Isabela, sal a tomar algo no sé, busca algo que te haga olvidar el trabajo
— Para ti es fácil decirlo
—Cristina toma un té para lograr calmar tu ansiedad, no puedes seguir dependiendo de tu trabajo y no intentes seguir llamando a las distintas áreas, voy a dar el aviso que nadie te conteste los fines de semana — me dice serio
Eso es lo malo de trabajar con personas que te vieron crecer, me lleva diez años, él empezó a trabajar en la empresa cuando yo tenía diez años, la mayoría de los jefes de departamento estaban empezando su carrera cuando yo era niña. Así que en ocasiones cómo estás actúan más como hermanos mayores qué como empleados, no es que no me obedezcan como su jefa es que a veces actúan así. Valery Stars es más una familia que una empresa o yo la convertí en eso cuando entre, mis artistas son seres humanos y cuando los empecé a tratar como tales, se empezó a formar una familia que se cuidan entre todos
— Esta bien espero a que me llamen
— Jajajajaja, no lo haremos descansa te lo mereces ya trabajaste demasiado
Yo corte frustrada, mi ansiedad se fue pero no se que hacer la lectura capaz que no es lo mio. Tengo el celular en la mano y la mirada en un punto fijo, hasta el aire parece pesarme, porque dije que me iba a tomar los fines de semana, de no haberlo hecho estaría tranquila en la empresa. Este libro no me va a devolver la paz lo cierro de golpe dejándolo en la mesa, podría llamar a Isabela pero ella se toma los fines de semana para estar con Carlos, Alex tenía un evento en la mañana, en estos momentos creo que solo hay una cosa que me puede devolver mi paz, dejo mi celular con un golpe seco sobre la mesa me levanto, voy a mi habitación, tomo mi laptop, también mis audífonos y vuelvo al lugar donde me encontraba sentada antes.
La abro voy a la nube donde mi empresa coloca todas las grabaciones de las últimas competencias de baile, audiciones qué mandan a mi empresa o grabaciones enviadas por informantes anónimos o grabadas con cámaras de celular en clubes nocturnos de los suburbios.
Ahí era donde estaba la verdad. Sin luces de neón profesionales, sin vestuarios de miles de dólares. Solo gente bailando por su pasión a la vida.
Me detuve en un video de baja calidad, grabado en un boliche oscuro y lleno de humo en los límites de la ciudad. El sonido era saturado, pero el movimiento... El movimiento era hipnótico. Una pareja se había adueñado del centro de la pista mientras los demás formaban un círculo. No eran profesionales, se notaba en la falta de rigidez o en las posturas, pero tenían algo que mis bailarines de academia habían perdido: talento nato, con eso puedes nacer o no y ellos lo tienen
Ella vestía unos jeans desgastados y una remera simple, pero se movía con una fluidez que parecía desafiar la gravedad. Él la guiaba con una fuerza bruta, pero precisa. Era una mezcla de hip-hop y tango callejero, algo sucio, real y absolutamente brillante.
Si les doy una plataforma... si les doy un escenario real, se comerían el mundo, pensé. Mis dedos empezaron a teclear notas de forma compulsiva, ideas para mejorar lo que ya tenían, analizando que otros estilos de baile serían adecuados para ellos.
Los voy a patrocinar, ellos merecen estar donde los aprecien ese lugar no puede contener tanto talento, yo llamo a la persona encargada de rastrear está clase de casos
—Hola Cris dime — me dice contenta Flor
—Te voy a pasar un video rastréalos, llevalos a la academia tienen talento, solo quiero que pulan los diamantes, entendiste
—Perfectamente y si no quieren trabajar para ti y quieren competir a nivel mundial, Cris sabes que no todos quieren ser bailarines de Valery Stars
— Entonces lo hago realidad, tú solo encargate de buscarme esos diamantes en bruto, pulirlos y de lo demás me encargo yo.