Nicolas Desperté antes que ella. El departamento estaba en silencio, apenas iluminado por la luz que se filtraba entre las cortinas, dándole al espacio un aire tranquilo… casi sagrado, Melissa dormía abrazada a mí, su cabeza apoyada en mi pecho, su respiración tranquila como una melodía que calmaba cualquier tormenta dentro de mí. Acaricié su espalda con suavidad, memorizando el momento, nunca imaginé que podría sentir algo así, paz, amor, esperanza. La forma en que Melissa había estado a mi lado en todo este caos… desde Kansas City hasta este momento… no era solo lealtad, era valentía, amor real, el tipo de amor que te sostiene cuando sientes que te estás cayendo. Recordé su mirada cuando se enteró que el plan funcionó, esa mezcla de alivio, orgullo y rabia contenida, no solo por mí

