CAPITULO 5 Alessia Cuando Lucas me pidió que nos fuéramos a vivir juntos, sentí que el corazón me daba un vuelco. No lo había esperado tan pronto, no de esa forma tan directa y sincera, sus palabras no fueron ensayadas ni adornadas, fueron la verdad desnuda de lo que sentía, de que me amaba, que quería compartir su vida conmigo y que el matrimonio podía esperar, pero no la urgencia de tenerme cerca, de despertar juntos todos los días. Para mí, aquella propuesta no era solo una invitación a compartir un espacio, era su manera de decirme que me veía en su futuro, que estaba dispuesto a apostar por lo nuestro sin condiciones. Y yo… yo no tenía dudas, lo amaba con la misma fuerza con la que él me miraba cuando me pedía ese paso. Lo abracé con lágrimas en los ojos, riendo entre nerviosa

