"¡Gabe, ahí estás! Te he estado buscando por todas partes", llamó Angelina mientras caminaba hacia la figura de su prometido, poniendo una expresión debilitada que encajaba a la perfección con su actuación de mujer dócil. Sin importarle con quién estaba conversando, se aferró a su brazo, asegurándose de que el anillo de compromiso que él le había dado unas semanas atrás quedara muy visible en cuanto notó que su acompañante, aparte de Christian, era una despampanante mujer de cabello blanco. ¿Eh, una despampanante mujer de cabello blanco? Angelina miró dos veces en dirección a la mujer, con los ojos abriéndose de par en par al reconocer el rostro familiar de Leonica. "¡Tú...!" exclamó, a punto de arruinar la personalidad dócil con la que había vivido durante años para ganarse

