Estas últimas dos semanas me las he pasado con la cabeza metida en la oficina, complaciendo en todo a nuestro jefe, debido a que las ventas de propiedades aumentaron por la buena temporada y nosotras junto a Cata hemos tenido que dedicarnos a gestionar todas esas ventas, ya que Antony y nuestros demás compañeros de trabajo se tomaron unas cortas vacaciones. En fin, no me quejo, porque esto me ayudó mucho a juntar comisiones extras y descansar de mi loco propósito de año nuevo. —Definitivamente necesito una botella de tequila para mi sola —murmura Cata, dejando escapar un bostezo perezoso. Cierro mi sesión en la computadora y apago todo, dándole por fin descanso a mis ojos. Hoy tuvimos un día brutalmente agotador y aunque quisiera irme directo a la cama, creo que salir con Catalina a be

