Me detengo abruptamente al sentir que me falta el aire para poder respirar con normalidad. —¡Maldita sea! —grito frustrada. Me sentía algo subida de peso, luego de tener tantas citas, me estaba pasando la cuenta, por lo que tenía que retomar el ejercicio y no había encontrado nada mejor que salir a correr por el parque, ya que el día estaba soleado. En un gesto melancólico había venido al mismo parque donde conocí a Luciano e Isabella. Observo a mí alrededor que no hay muchas personas en este horario y lo agradezco, porque también me siento conforme con haber elegido este horario para escapar de encontrarme con Sergio en el departamento. Luego de lo sucedido en la fiesta de cumpleaños de Cata, las cosas con mi mejor amigo se habían vuelto incómodas y por mi parte, evitaba hablar con

