En Italia todo marcha de maravilla, regresé esta mañana a Los Ángeles allí está la sede dirigiré de ahora en adelante sí sale todo como está planeado. Lía parece haber entendido que no quiero nada con ella porque después de todo me dejó en paz y bueno cambié de teléfono por las dudas.
Son días bastantes cansados después de hacer un viaje bastante largo porque a pesar de que alguien queda al frente del negocio siempre hay que llegar a revisar los trabajos realizados y verificar que todo se haya echo de la mejor manera.
Decido ir con Mateo al centro comercial del cual mi padre es el dueño a buscar nada en específico solo por ver que encontramos nuevo y decido entrar a una tienda para conseguir un traje nuevo, Mateo se queda afuera hablando con su madre.
Me acerco a una de las muchachas que trabajan en la tienda para que me ayude.
—Buenos días señorita podría ayudarme por favor —ella voltea a verme y noto como sus ojos cafés se abre, me causa un poco de curiosidad del porqué me ve así, la miro y entrecierro mis ojos, mi mente queda en blanco instantáneamente.
—Claro, dígame en qué lo puedo ayudar —en realidad no buscaba nada en específico solo quería ver algunos trajes así que tuve que improvisar, ella me causaba intriga y yo trataba de disimularlo.
—Estoy buscando un traje que pueda combinar con esta corbata —era la corbata que me pondría en la oficina más tarde.
— Con gusto, ya casi regreso —me daba pena por ella ponerla a buscar un traje que en realidad no necesitaba solo por la curiosidad que me generaba.
Ella regresa con los trajes y noté que en su dedo hay un anillo por lo que supuse que estaría casada o comprometida — “es hermosa” —me dije. — es lógico que esté con alguien. Escogí un lindo traje azul solo porque traía unos pendientes similares en color.
— Muchas gracias —le digo y ella me sonríe, salgo de la tienda y su rostro me sigue dando vueltas en la cabeza.
Mateo me veía extraño sabía que algo estaba pensando.
—Vamos Ale, ¿Qué pasó? Estás muy serio.
—Hermano acabo de entrar a una tienda y una chica muy bella me atendió, en realidad no buscaba nada pero me causó intriga su manera de verme.
—¿y que esperas?
— Tiene un anillo en su dedo, puede que esté comprometida o hasta casada.
Mateo al verme así decidió que es justo y necesario ver quién es la chica y me hizo regresar con él ya bastante tarde, estaba por cerrar la tienda así que caminamos en dirección a la salida del centro comercial y entramos a una tienda para que Mateo viera unos relojes.
Empezamos a escuchar los gritos de un hombre, salgo para ver que sucede y no puedo creer lo que veía, un hombre alto agraciado tiraba a la chica hermosa que me atendió por un brazo y cayó por las escaleras.
Las personas que quedaban gritaban de terror al ver la escena.
Corrí hacia donde estaba ella y noté como salía sangre de su rostro, traté de despertarla, pero de su cabeza comenzó a salir sangre mientras que el hombre que la tiró de su brazo está arriba de pie sin hacer nada.
Los guardias de seguridad llegaron y lo desposaron hasta que llegase la policía, decidí levantarla en mis brazos para llevarla al hospital no iba a permitir que muriera sin yo hacer nada.
Le pedí a Mateo que se quedara en el centro comercial para que me tuviera informado de lo que podía suceder con ese hombre.
Llego al hospital y las enfermeras con cuidado la sacan del auto para examinarla, ella aun está inconsciente y a pesar de los golpes no encontraron hemorragias ni nada que pueda poner su vida en peligro sin embargo los golpes son bastante fuertes.
Sentí el celular vibrar en mi bolsillo y es Mateo.
— ¿Qué pasó Mateo?
— Ale ya llegó la policía y se lo llevaron, pero parece que todo fue un accidente y no pasara a más.
—Increíble hermano, eso no se vio como un accidente. Estoy en el hospital ¿crees que puedas llegar a recoger el auto? Yo me voy a quedar a cuidarla.
—Si eso mismo pensé yo, pero ni modo. Está bien ya casi llego.
No despegué mi vista de ella en ningún momento, sus golpes me ocasionaban ira al verla es ese estado — ¿Cómo es que alguien puede actuar de esa manera?
Lo único que he hecho hasta éste momento es contemplarla.
—¿Qué sucedió hijo? — era mi madre.
— Un hombre tiró a una de las empleadas de una tienda por las escaleras y estoy con ella en el hospital, ella está bien por dicha, pero está muy golpeada madre.
—Si la administradora llamó a tu padre y le explicó eso, Mateo me llamó para decirme que estabas en el hospital ni siquiera lo dejé que me explicara por eso te llamé.
—Todo está bien mamá —colgué la llamada y me acerqué a ella, seguía dormida y suavemente acaricié su cabello.
Decido hurgar entre sus cosas para buscar su celular para llamar a algún familiar y por dicha no tenía claves de seguridad o algo que impidiera acceder a él así que busqué el número de su padre y marqué su número en mi celular.
— Aló —dijo su padre.
—Buenos noches señor, le habla Alessandro. Lamentablemente lo llamo para decirle que me encuentro en este momento con su hija en el hospital… no me dejó terminar de explicarle.
—¿ella está bien? ¿Dónde está?
—Si ella se encuentra bien, su pareja creo, la empujó con fuerza de un brazo y ella se calló por las escaleras del centro comercial. Ya le revisaron y ella está muy bien en este momento está dormida.
—Ya voy para allá deme la dirección —noté un poco de agitación en su voz y eso me preocupó aparte de ser muy tarde.
—No se preocupe señor yo puedo quedarme con ella esta noche, ya es muy tarde para que usted viaje. Puede venir mañana temprano, yo entiendo lo preocupados que deben estar por ella.
—Si bueno, la verdad es que yo no puedo manejar de noche y mi hijo no se encuentra en casa.
—Está bien señor no se preocupe, mañana se viene temprano.
—Muchas gracias, le ruego que la me la cuide bien, ella es lo más sagrado que tenemos es mi princesa.
—Lo haré señor no se preocupe, le enviaré el nombre del Hospital y la dirección.
Me acosté en un pequeño sillón que hay en la habitación, su padre ha de haber confiado en mí siendo un total extraño. No dejé de verla en ningún momento hasta quedar dormido. Por la mañana las enfermeras llegaron a revisar que todo estuviese bien con ella. Noté que empezó a moverse por lo que me acerqué a ella y sus ojos se abrían poco a poco, me observó un poco confundida.
—¿Qué pasó? —se tocaba la cabeza podía ver que le dolía demasiado.
— Tuviste un accidente, caíste por las escaleras del centro comercial —se me quedó viendo y en sus ojos vi un poco de enojo.
—¿Dennis, dónde está él?
Al escuchar el nombre me sentí mal por ella, pero a la vez por mí y no entendía el porqué.
—No sé quién sea, pero el señor que estaba contigo cuando caíste está bajo custodia por lo que te pasó. ¿Cómo te sientes?
—Sí él es Dennis —trataba de descifrar si ese era su pareja o qué era de ella —¿cómo llegué aquí?
—Iba saliendo de una tienda cuando te vi caer, llamaron una ambulancia, pero al ver que estabas inconsciente y el golpe en la cabeza fue tan fuerte que empezaste a sangrar, decidí traerte yo mismo. ¿te sientes bien?
—Realmente me duele todo, en especial mi cabeza.
—El golpe en tu cabeza fue bastante fuerte, me alegra que hayas despertado.
—¿Cuánto tiempo llevo aquí?
—Llevas prácticamente un día. No te preocupes solo trata de descansar, ¿ok? — ella me sonríe y siento un calorcito en mi pecho.
—Está bien …se queda unos minutos en silencio — ¿cómo te llamas? —me causa un poco de ternura su voz y esa intriga que me hace sentir me tiene obsesionado.
— Alessandro —le respondo sonriendo.
— Mucho gusto, soy Gabriella. Gracias por ayudarme.
— ¡Gabriella! Digo en mi mente, es hermosa.
Cerró sus ojos y se quedó profundamente dormida, me senté de forma en que pudiera observarla mejor, su belleza definitivamente me volvía loco.
—Hijo necesito que regreses a casa, Lía entró al edificio y causó un gran alboroto en una reunión importante que realizaba tu padre acusándote de cosas muy graves y exige verte —mi madre lloraba contándome las cosas que Lía hizo y me causaba furia e impotencia tener que verle la cara a Lía después de todo lo que hizo, además que me daba pena dejar sola a Gabriella.
—Si mamá llegaré en unas horas no te preocupes — mientras hablaba con ella tenía mi mirada en Gabriella ¿cómo podía dejarla sola? Fue cuando decidí que cuando regresara la buscaría.
Salgo del hospital y Mateo me espera con el auto, subimos a mi jet y en unas horas estamos ya en casa. Mi madre no mentía Lía estaba como loca al no saber nada de mí.
—¿Qué quieres Lía?
—¿Qué quiero? Me preguntas, quiero estar contigo, quiero todo de ti — se acercó para besarme y sentí repudio al acordarme de lo que había entre ella y Lucas.
—No Lía ya basta ¿sí? Tu ya no formas parte de mí vida. ¿dime que quieres?
—Bueno ¿Cuánto vale mi silencio? —su comentario me causó gracia.
— ¿Qué vas a decir? Deberías empezar por el que te dejé porque me fuiste infiel, además te recuerdo que las oficinas hay cámaras de seguridad. Piensa bien lo que vas a hacer —Lía me ve asustada — no voy a hacer púbicos esos videos o al menos que decidas ir a hacer otro escándalo.
—Dame otra oportunidad ¿sí? — me le acerco y la tomo de los hombros viéndola fijamente a los ojos.
—No, vete por favor.
Lía se va llorando y yo tengo que tomar un vuelo hasta Italia para arreglar los problemas que causó el espectáculo que hizo a pesar de que la razón que nuestra separación ella la supiera muy bien si era la protagonista de la novela.
Mis pensamientos quedan con Gabriella porque me preocupa dejarla sola, me sentía muy mal haberme ido así sin decirle algo o pedirle una disculpa.
—Deja de pensar Ale, somos dos desconocidos que no volverán a verse en la vida…me reprochaba el estar pensando en ella.
Mateo me observa mientras apretaba mis labios con mis dedos.
—¿estás bien Ale? —me pregunta Mateo sacándome de mis pensamientos.
—Me preocupa haber dejado a Gabriella sola en el hospital, lo único que pude hacer fue pagar la cuenta de los días que se supone que estará allí.
—No te preocupes ella estará bien —Las palabras de Mateo me confortaban un poco porque quería verla, solo verla —Lo que no entiendo es ¿Por qué tan interesado en ella?
Solo negué la respuesta con mi cabeza riéndome porque era una estupidez estar así, pero era la estupidez más hermosa que había sentido.
—No tengo idea, solo espero que podamos regresar rápido de este maldito viaje. No puedo creer que tenga que ir a arreglar las mierdas de Lía.
—Esa mujer está loca brother, yo sé que no se debería insultar a una mujer pero quién en su sano juicio va a una reunión para hacer un escándalo.
—No sé mi hermano parece que Lía, pero esto me tiene estresado.
Llegamos al aeropuerto donde nos esperaban para llevarnos al hotel, estaba consciente de lo difícil que sería arreglar esto con los socios.