Con los nervios a flor de piel estoy en el baño buscando la manera de tranquilizarme, mojo mi cara y cuello, estoy aferrado al lavamos con mi cuerpo inclinado. Estoy seguro que ella va aceptar, sé que quiere estar conmigo, solo es la ansiedad por hacerlo. — Es hora Alessandro, no la dejes ir más. Seco mi cara y algo del baño decidido. — Listo … dije …. — Deséenme suerte. Miro medio asomando mi cara para ver donde esta ella, todos se acercaron a la puerta para esperar a escuchar lo que le voy a decir. Mi corazón se siente como un tambor en aumento. — Vamos Ale ¿Qué esperas? ... volteé a verlos. — Estoy demasiado aterrado Antes de salir tomo varios respiros profundos …. — ok, vamos …. Las luces del jardín se prestaron para el momento, todo está saliendo mejor de lo que soñé. —

