Estoy alistando el desayuno para mi chica y para mí, ella sigue durmiendo plácidamente después de una noche bastante agitada. — ¿ya puedo llegar? ….me pregunta Mateo — Si, no te preocupes. Me dirijo a la habitación para despertarla, me siento en la orilla y contemplo su carita, mandé a comprar ropa para ella y saqué un uniforme nuevo que sé que le quedará. — Buenos día mi princesa, Mateo está por llegar y no quiero que te vea así…. Está completamente desnuda y aunque tengo ganas no me dará tiempo. — Ok amor.. Salí para que ella se bañe y se aliste mientras termino de hacer el café. — ¿se puede? ….Mateo asomaba la cabeza — No te preocupes que estamos presentables. — ¿está aquí? — Si hermano se está alistando — ¿estuvo buena la reconciliación? — Muy bien ….dije…— más que bien.

