Emily estaba en su casa, disfrutando de un día soleado y tranquilo, rodeada de sus plantas y la naturaleza, algo que sin duda la ayudaba a despejar su mente y su alma, cuando de repente su teléfono celular emitió un tono de notificación. Al revisar, se quedó atónita ante lo que estaba viendo. Se trataba de unas fotos comprometedoras de Nataly y Alexander. El corazón le empezó a latir con fuerza y su rostro se tornó pálido por la conmoción, no podía creer lo que estaban viendo sus ojos, sintió como si mil puñales atravesarán su pecho. — No puede ser ¿Qué es esto? No, no, nooo— Exclamó, con voz temblorosa, mientras miraba las imágenes una y otra vez, esperando que fuera una especie de malentendido. Emily estaba devastada, no sabía qué hacer, sentía que era una pesadilla de la que anhelaba d

