Confianza, seguridad y ella me sale con estas cosas. - ¿En qué piensas? - En cómo castigarte. - No soy una niña para ser castigada. - No, si fueras una niña no te tendría amarrada a la cama sería depravado ¿Tengo cara de ser depravado? - A veces, cuando me miras así. - Tú me haces verte como un depravado de tantas cosas que quiero hacerte. Me has metido, me has hecho sufrir. - No te lo dije porque parecías un dulce bebé durmiendo. - me mira con esos ojos inocentes y esa carita de ángel. - ¿Te burlas de mí? Además de esa osadía también tiene el atrevimiento de hacerme pasar todo un día de ansiedad y preocupación por no saber dónde está cuando hizo enojar a dos delincuentes. - Eso sí fue tu culpa por no leer la

