Estoy alucinando, el sol me afecto o la comida, ¿enamorado? No. La observo y me sonríe, ¿o si? Será que si me enamore de ella. No, No, no me pude enamorar de una mujer que ama mi hermano, eso sería demasiado, es que te gusta, es hermosa, inocente, alegre, presumida y se aprende rápido los placeres carnales, pero amor. - ¡Leandro! – la observo - ¿me escuchaste? ¿Por qué no caminamos?, así es mejor. - Después, ahora quiero que lleguemos a un lugar primero. - Mm, está bien. Es más hermoso de lo que dijo Emma y Yudia, que era. - Eso que no has visto nada de sus maravillas. En una hora estamos en uno de los mejores lugares que existe en Berna. - Leandro este es... - Te presento el Rosengarten, doscientos veinte rosas diferentes que admirar,

