Reviso todos los papeles y los expedientes, superviso a todos los empleados. - No soy tonto para no saber que estás haciendo esto por algo. - Te dije que debemos ver todas las posibilidades de un traidor. - Eso lo sabemos desde que nos enteramos de que nos robaron clientes Leandro, y no habías venido. Mejor dime qué pasa. - Si te digo cometerás una imprudencia. - Ahora soy un imprudente, muy bien, sigo sumando mis cualidades en esa lista. - ¿Cuándo fue la última vez que te emborrachaste? - se queda callado - anoche al salir de la hacienda Meser. No desconfío de ti, pero tú juicio personal está sobrepasado el laboral, cuando te concentres tal vez veas lo que pasa a tu alrededor. - Leandro puedo ocuparme de esto. - Hazlo

