En la mañana me llevaron a primera hora hacerme una resonancia y me hicieron un chequeo médico, no me gustan los hospitales; todo es trágico. Cuando llegamos a la habitación mi papá y Leandro ya estaban esperándome. - Buenos días mi luz de vida ¿Cómo amaneces? - Bien, papá con ganas de irme a casa. - miró a Leandro - Buenos días. - Buenos días, mi Rosa. Te traes algo de desayunar. - Aquí le dan el desayuno necesario que le traigas - dice papá. - Todo el mundo sabe que la comida de hospitales es horrible, cómo se nota que nunca ha pisado uno. - No o empiecen a discutir - los interrumpe mi mamá ayudándome a sentarme en la cama. - Papá, mamá, no desayunado nada, porque no la llevas a comer algo. - ¿Y quién te va a cuidar

