CAPITULO 3

1721 Words
Todas las cámaras se posaron sobre ella, era inevitable, su prometido se casó con otra y luego ella aparece, Alexander me soltó de la cintura, estaba pálido, la mayoría de las personas lo estaban. —Jenna…— Susurró Alexander, se veía vulnerable, ya no tenía ese semblante de odio en su rostro. —¿Qué significa esto Alexander? ¿Qué haces con está mugrosa? — ¿me dijo mugrosa? Entiendo que esté molesta, pero ¿mugrosa? —¡Hey! Más respeto por favor — salí a la defensiva, Jenna me miraba con aborrecimiento, pero no me dejé intimidar, dió un paso al frente al igual que yo. —Quítate mi vestido, muerta de hambre — estuve a punto de tirarme sobre ella y quitarle su cabello falso con mis manos, pero sentí unos brazos rodearme la cintura y tomarme hacía atrás. —Jenna, cálmate por favor — Le dijo Alexander, estaba frente a ella, tratando de detenerla para que no corriera hacía mi dirección. —¡¿Cómo quieres que me calme Alexander!? ¿¡Por qué me haces esto?! — le gritó para luego empezar a golpear su pecho. —Vamos a mi despacho por favor — le pidió Alexander, pero ella lo miraba desafiante, — Jenna por favor, hay mucha gente. Jenna miró a su alrededor y cayó en cuenta del show que le estaba regalando a los periodista, finalmente accedió y se fueron juntos al despacho. ¿Nicolle? Que la atropelle un camión, no puedo creer lo que Alexander me acaba de hacer pasar, lo peor de todo es que me dejó aquí parada como una tonta. Salí corriendo de allí, para encerrarme en la habitación más cercana, entré y tiré la puerta tras de mí, no duró mucho, pues la puerta luego se abrió dando paso a James, el abogado de Alexander. —Quisiera estar sola, ¿será que puede retirarse? —Nicolle, ¿estás bien? — ¿Qué clase de pregunta es esa? Claro que no estaba bien. —De maravilla, ahora, ¿puede dejarme sola? —No, no puedo — cerró la puerta tras de él y se acercó — cálmate Nicolle — estaba muy alterada, caminaba de un lado a otro por toda la habitación. —Ya no aguanto esta humillación, se casó conmigo y luego me deja sola para irse con su ex prometida, delante de todos. —El solo fue a hablar con ella Nicolle — trataba de calmarme, odio cuando las personas tratan de calmarme. —¡Me da igual lo que fueron hacer! ¡Ya tenía suficiente con que todos me vieran mal! — se sentó en la cama y palmeó el colchón vacío a su lado. —Ven siéntate, te diré algo — me quedé para de brazos cruzados mirándolo con recelo — ven, de verdad, no te voy a hacer nada — accedí y me senté a su lado — Jenna le dejó un mensaje a Alexander a medio día, le dijo que no quería estar más con él, que amaba a otro hombre — hubiera empezado por ahí y ya estuviera calmada. —¿Por qué? Pensé que se amaban. —Eso pensamos todos, Alexander se enfureció mucho — tenía muchas dudas ¿quién era el otro hombre? No quería parecer entrometida, así que no dije nada — te estoy diciendo esto por que entiendo que la actitud de Alexander ahora no es la mejor, puede hacer muchas cosas por impulso — claro, como obligarme a ser su esposa — sé lo que te pidió, se porque se casó contigo. Me paré de la cama y traté de huir, me sentía muy apenada, sin embargo, el me jaló de la mano y me hizo dar vuelta para que no escapara, pero justo en ese momento la puerta se abrió de golpe, me di vuelta de nuevo para ver nada más y nada menos que a Jenna. —¡No lo voy a permitir escuchaste! — entró enfurecida, caminando decidida hacía mi — ¡No voy a permitir que este matrimonio siga! — alzó su mano para darme una cachetada, pero la agarré en el aire. —¡No te atrevas a ponerme una mano encima o te puede ir muy mal! — hablé con autoridad, apretando el agarre sobre su muñeca, ella forcejeaba para soltarse, finalmente la solté y le devolví la cachetada con todas mis fuerzas — ¡En tu vida vuelvas a levantarme la mano! ¡¿Entendiste?! — estaba muy enfurecida, me humilló delante de todos y ahora ¿quiere venir a pegarme? —¡No te iguales, muerta de hambre! ¡Que seas la señora Valderrama no quiere decir que te puedas igualar a mí! —¡No, no, no es por que sea la señora Valderrama, es porque soy Nicolle Cooper y a mí me respetas! —¡Tan igualada! ¡¿Acaso no ves que Alexander te está utilizando para darme celos?! —Ya, Jenna cálmate, por favor — salió James tras de mí, parecía estar de vuelta a la realidad. —¿Qué está pasando aquí? —Alexander entró por la puerta, seguro escuchó todo el escandalo — ¿Qué haces acá, si te dije que te fueras? — dijo apenas se dio cuenta de la presencia de Jenna. —Mi amor, por favor, entra en razón, tu me amas — sollozó Jenna. —¿Te amo? ¿disculpa? — preguntó indignado—¿después de que me dejaste plantado como un imbécil? —Alexander, me di cuenta que de verdad te amo, por favor amor, piensa en todos los años que vivimos juntos. —¿Acaso tú pensaste en eso cuando decidiste huir? Jenna si de verdad me amarás no hubieras dudado ni un segundo de eso. —¿Me echas la culpa a mí? ¡tú te casaste con esta! — Alexander se acercó a mí y me agarró de la cintura. —Esta tiene nombre, es Nicolle Valderrama, mi esposa, así que más respeto, por favor — me sorprendió mucho la actitud de Alexander, me estaba defendiendo y eso sí que no me lo esperaba. La cara de Jenna era épica, se notaba muy molesta. —Me las van a pagar los dos — dijo limpiándose sus lágrimas con brusquedad — ¡Y tú! Vas a arrepentirte Alexander, romperé los lazos que tenemos en la empresa ¡quedarás en la ruina! —Por si se te olvidaba, mis lazos son con tu padre, no contigo, así que deja de amenazarme — Alexander se acercó más a ella, pero Jenna mantuvo su postura — Y si así fuera el caso, tengo muchos más socios, tu papá no es el único. Jenna nos miró a los tres con rabia, agarró su cartera y salió disparada de la habitación, me sentía muy mal por ella, pero tenía que darme a respetar, me sorprendió mucho lo que Alexander hizo por mi, realmente no me lo esperaba, por un momento pensé que volvería con ella y me dejaría botada. —Gracias por defenderme — le di mis más sinceras disculpas. —No lo hice por ti, lo hice por mi — suspiró — ve y arregla tus cosas que nos iremos de viaje— dijo y salió disparado de la habitación, le hice una seña de gracias a James y salí tras de él. —¿Qué? ¿para dónde vamos? — trataba de seguir su ritmo, pero era casi imposible. —A la florida, por nuestra luna de miel — sentí un escalofrío invadir mi cuerpo entero a escuchar “luna de miel”. —¿Disculpa? Eso no era parte del trato — paró en seco y volteó para verme cara a cara, miró a su alrededor para luego jalarme de la muñeca hacía una habitación. —No vuelvas a decir eso en esta casa — lo tenía tan cerca, su aroma era tan varonil, sus anchos hombros lo hacían ver tan fuerte, ¿y que decir de sus ojos? Estaba completamente pérdida en ellos — si nos casamos, claramente tenemos luna de miel, y tu no te vas a negar Nicolle, te lo advierto de una vez, así te tenga que llevar a la fuerza, irás conmigo — demandó, salió de la habitación dando un portazo y me dejó allí sola, definitivamente su encanto era solo físicamente, por que de resto era un malgeniado. Realmente pensé que no tendríamos luna de miel, y pase lo que pase no dejaré que me ponga ni un dedo encima. Quería a mi abuela, la necesitaba, pero ella no me quería dirigir la palabra, ay abuelita, todo esto lo hago por ti, solo por ti, espero y algún día me llegue a entender, por otro lado, no se con que cara voy a ver a los Valderrama, me deben estar odiando a muerte, soy la simple empleada, y él se casó conmigo, deben estar más que molestos, espero y no le hagan nada a mi abuela. Tengo tanto miedo, tengo 19 años y esta es la edad donde no sé que hacer con todo esto, soy muy joven para afrontarlo, en este momento debería estar ordenando todo, haciendo mis tareas para la universidad, de un momento a otro pasé de niña a una mujer casada, ahora más que nadie tenía que ser fuerte para enfrentar todo esto, tenía que mantener la calma y no demostrar debilidad frente Alexander Valderrama, tengo que ser fuerte, por mi y por mi abuela, es lo único que tengo en esta vida, si tan solo mi mamá estuviera aquí, nada de esto estuviera pasando. Eso me hizo pensar ¿y mi padre? ¿quién era mi padre? Mi abuela nunca me quiso hablar de él y justamente hoy me soltó la bomba, ¿por qué mi madre se metió con un hombre casado? Sería en vano preguntarle a mi abuela, ella no me daría una respuesta concreta, muero de la curiosidad por saber quién rayos es. Tenía que ir a preparar mis cosas, no sería conveniente llevarle la contraria a Alexander, mucho menos ahora por la presencia de Jenna, tendría que ir a preparar mis cosas, Alexander me dijo que iríamos a la Florida, nunca he salido de Tennessee y jamás esperé que la primera vez que viajaría sería de esta manera. Este será un largo viaje.
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