Me despierto sobresaltada por una maldita pesadilla, en eso me percato que está sonando el celular. Me hubiera gustado haber soñado que le estaba haciendo el amor a mí mujer. Antes de atender veo la hora y son las nueve de la mañana. Al ver la pantalla del celular, observo que es mí padre quien me está llamando. _ Si viejo, ¿qué pasó? - Atiendo con voz ronca.- _ Hola hijo, quería invitarte a un almuerzo familiar. - manifiesta alegre del otro lado - _ Viejo, estoy cansado la verdad. Disculpá, pero sabes los problemas que estoy afrontando y como hoy no tenía que ir a la empresa, quería descansar un poco. - mientras hablo trato de cerrar los ojos para que no se me vaya el sueño - _ Bueno está bien, no hay problema, pero acá hay alguien que quiere saludarte - escucho que pasa el teléfono

