Estaba en las afuera de una hermosa casa en el pueblo, era de color blanca con bordes de la puerta y ventanas marrones. Era sin duda una gran casa. Cuando entramos los padres de Darxy se encontraba adentro hablando con los de Felipe. Nos sentamos en la mesa, una gran mesa redonda con nueve lugares disponibles para tomar la merienda con un rico té.
Las mujeres se sentaron juntas, los hombres igual, los chicos y yo logramos sentarnos juntos. Todos hablaban de temas distintos. Yo solo tome una galleta y la dirijo a mi boca para probarla, era una de mis favoritas, chispas de chocolates. Me deleito con el sabor de la galleta y solo recuerdo aquella vez que mamá lloro por la ida de Francisco a la academia, le pedí a mi nana Deiliana que preparara ponquesitos, galletas y un té de manzanilla que era el que más le gustaba. La lleve al jardín trasero de la casa, unos muros de piedras a la altura de la pared daban los limites con la casa vecina.
— Pero que hermoso Valentina — Beso mi mejilla — Gracias por querer hacerme sentir bien — Acaricio mi rostro.
— Fran, me dijo que por nada en el mundo te dejara llorar — La abrace.
Ese día disfrutamos como nunca, era consciente que ese momento nunca regresaría, pero lo había disfrutado al máximo, y no me arrepiento de nada. Incluso de excluir a mi padre por completo, total él ha sido el único causante de tanto dolor en esta familia.
— Valentina — Darxy golpeo mi costilla haciéndome reaccionar para salir del mundo de mis pensamientos.
— ¿Si? — Pregunte después de sacudir un poco mi cabeza.
— Cariño andas distraída — Dijo la señora Fernández.
— Pido disculpas, el ultimo mes no ha sido muy bueno para mi — Justifique.
— No te preocupes cariño, se que Darxy y tu han sido muy buenas amigas desde el internado en España — Dijo el padre de mi amiga — Y pensar que no recordaban ser familia política — Todos reímos un poco.
— Darxy ira a uno en Francia, ¿No quieres ir? — Pregunto la señora Fernández.
— No mi hermana no tocara un internado mas en su vi....
—No — Interrumpí — de hecho, solo pienso en el de Inglaterra, allá fueron a parar todas nuestras compañeras de España — Francisco me miro sin entender mis palabras, o mejor dicho, sin entender porqué lo dije — No pierdo la comunicación con mis viejas compañeras, y de he investigado un poco, el internado de señoritas en Inglaterra esta ambientado para personas con discapacidad motora como la mía. Si algún día vuelvo algún internado seria a ese — Tomo la taza de té para tomar de ella.
— Si, pero gracias a Dios no volverás nunca a uno — Dice Francisco decidido.
— Antes pensaba lo mismo, pero ahora, atada a esta silla, recuerdo con mayor fuerza los días en el internado anterior, eran mas feliz allá que aquí — digo en un tono pesado.
— Pues no volverás — Francisco dijo mucho mas enojado.
— Señores, el jardín esta listo para continuar con la fiesta de té — Dice una de las mucamas de la familia García.
— Ya vamos Leonor — Dijo el señor García.
El ambiente se había tensado mucho después de mi comentario, que tonta, seguro les arruine a todos la velada, estos segura que Francisco esta que explota de la rabia, pero es bueno disimulando con los demás. Pero conmigo no, pues mueve su pie izquierdo de arriba abajo como si este tuviera algún resorte.
— ¿En serio quieres irte? — Pregunto Darxy — Porque yo estoy segura de que no — agrego sin esperar mi respuesta.
— Sí, estoy tan segura como que tu no quieres ir — Darxy afirmo con su cabeza — Lo siento no quise tratarte de esa forma — ella me abrazo.
—No te preocupes, entiendo tu seguridad. Quizás, debido a que nuestro país no te trae bueno recuerdos —
— Así es — Afirme.
— Darxy, Tina, tengo que decirles algo — Felipe hablo por primera vez después de salir al jardín.
— ¿Sucede algo? — Preguntó.
— No, bueno si — Corrigió rápidamente.
— ¿Es grave? — Pregunto Darxy.
— Jóvenes, por favor, vengan —
Nos acercamos al lugar ante la insistencia de Leonor. Los padres de Felipe y los de Darxy parecían feliz, algo se traían entre manos los padres de mis amigos. Tras algunos discursos de las madres, se dio la noticia de que ellos acaban de comprometer a sus dos hijos. ¿A caso estaban locos? ¿Porque hicieron eso? Mis amigos y yo nos miramos, ellos dos solo se gustaban, pero no estaban seguros de seguirse gustando o estar enamorados en un futuro.
La decisión que tomaron los tomo definitivamente por sorpresa a ellos dos, quienes no se hablaron durante toda la tarde, nos quedamos a cenar y no fue si no hasta muy tarde por la noche que regresamos a la hacienda. Decidida a investigar de quien había sido esta estúpida idea. Tuve que quedarme en la sala hasta muy tarde en la noche ya pasada las doce de medianoche hablando con la madre de Darxy, que a decir verdad era alguien muy divertida y con la que se podía disfrutar un grato momento.
Cuando estuve apunto de rendirme e irme a la cama, por fin, me contó que ella y su esposo tomaron la decisión de hacerlos novios, pero en cuanto se lo comentaron a los padres de Felipe, Martha alias vieja metiche dijo que mejor se comprometieran, pues Darxy les parecía alguien atractiva y muy bien educada para su hijo.
No se de donde salio esta idea sin sentido alguno, pero de lo que estaba segura es que Felipe y Darxy lo tomaron muy mal, pues ambos dejaron de hablarse después de la noticia. De algo estaba segura, su amistad ya no seria la misma, ellos no podrían disfrutar de un noviazgo y pensar en las posibilidades de casarse si así les deparará la suerte. Pero no, sus padres ya habían decidido su futuro, así que prácticamente estaba escrito.
Quizás no habría fuerza mayor que rompiera ese compromiso, o quizás si, su voz, su voto. Pero de ellos solamente dependía aceptar ese lazo matrimonial que sus padres colocaron sobre sus hombros a temprana edad.