Capítulo 16. Quiero ir me a Reino Unido

1284 Words
     Para cuando desperté la mañana siguiente los señores Fernández ya habían dejado la hacienda. Respiro profundo pues veo a Darxy plácidamente dormida en la que era su cama y fue colocada la noche anterior. Miro la hora y noto que ya era las ocho y media de la mañana, mi profesor tardaría al rededor de una hora en llegar, vi a mi lindo pastor alemán alzar su cabeza y agitar su cola cuando vio que me senté. — Hola bonito — le digo para que se acerque y poder acariciarlo — Anda, ya sabes lo que debes hacer, pero sin ladrar aquí arriba, tenemos una invitada — beso su cabeza peluda y el perro sale.      Este sin duda había sido el mejor regalo, siempre me cuidaba y amaba esto. No tardo mi nana María en venir a prepararme. Una vez lista el señor Sinforiano me bajo para desayunar y después recibir mi clase. Aburrida por así decirlo, pero que clase era divertida cuando se veía toda con un solo profesor.      Al mediodía la clase termino, el señor Carmona me dejó unos libros que debía leer. Odiaba la tarea pero era inevitable. Después de almorzar pase por la oficina de mi hermano pues me llamaba, tenia su uniforme puesto, y una gran maleta a un lado. Genial lo que me faltaba ahora posiblemente se iría de viaje. — ¿Vas a viajar? — Pregunte. — Debo hacerlo, el deber llama — Miraba algunos papeles en su escritorio. — Mi nana dijo que me llamabas-. Me acerque tanto como podía. — Si, han llegado estas cartas de aceptación al internado para Señoritas de Inglaterra — Muestra los sobres.      Intento tomarlos pero Francisco mueve su mano con rapidez para evitar tomarlos. — Así que es verdad. Quieres irte — Se levanto enojado — Tan mal la pasas acá — No, mi hermano había malinterpretado todo, pero no lo culpaba, él solo buscaba cuidarme y protegerme. — Francisco yo...  — Tú nada desconsiderada — ¿Que acababan de escuchar mis oídos?  — ¿Como acabas de llamarme? — Lo mire enojada. — Desconsiderada — Grito con tanta fuerza como podía. —¿Desconsiderada porque? ¿Por querer alejarme de aquí? ¿Por querer ser feliz lejos de este lugar que me recuerda a papá a cada minuto? — estaba enojada — ¿Quien es el desconsiderado? — empuñe mis manos — ¿Yo por buscar mi felicidad?  — lo mire con rabia y dije a todo pulmón: — ¿O tú por mantenerme aquí infeliz? — Sentí mi mejilla arder, no se como, ni en que momento, pero Francisco me había dejado sus dedos marcados en mis mejillas. — Escúchame muy bien Valentina, vuelvo exactamente en un mes, y para entonces espero que hayas reconsiderado lo del internado — me apunto con su dedo.      Tomo su maleta y salio del lugar, a duras penas gire mi silla y la encamine con tanta velocidad podía hasta Francisco. Estaba guardando las cosas en el auto. Tenia que hacerle entender que estar aquí no era algo que yo deseaba, que aquí  mi única función es estorbar, pues para mas no sirvo, que sin importar que quería alejarme. — Quiero caminar — Grite cuando iba saliendo por la puerta.      Él se giro ante mis palabras, sus ojos estaban rojos, estaba aguantando las ganas de llorar. — Valentina, sabes que si por mi fuera te daría mis piernas — Dijo acercándose a mi. — Ya lo se, por eso. Vengó a suplicar que me envíes a Inglaterra — Él solo bufo molesto. — Me estas pidiendo que te abandone como papá lo hizo — Yo lo mire y tome su mejilla. — No, te estoy pidiendo me envíes a mi felicidad. Tengo mas oportunidades de ser operada allá, rehabilitarme y caminar — por mis mejillas resbalaban lagrimas — pueden operarme de forma gratuita si soy estudiante de la institución — tome sus manos — No te pido que me abandones como papá, te pido me apoyes como él — resalte la ultima palabra — no lo hizo. — No, Valentina no puedo soportar tenerte lejos — Esa voz no era la de mi hermano.        Mis ojos se abrieron como platos, y al cerrarlos de forma suave algunas lagrimas cayeron, reconocí esa voz, él me pedía que me quedara. — ¿Antonio? — Gire mi vista hasta donde él se encontraba. — Si Valentina, yo no soportaría tenerte lejos — Se acerco a paso lento hasta a mi.      Mi hermano se alejo sin siquiera darme cuenta, en un abrir y cerrar de ojos Antonio ya se encontraba al frente de mi. — Dame este mes, mientras tu hermano no esta, déjame convencerte de quedarte — Tomo mis manos con suavidad. — Encontrare la manera de que te operen aquí, en Venezuela — mis ojos lo miraban con dulzura pero a la vez con confusión. — No entiendo porque ahora dices esto — Estaba confundida. — Porque te quiero, y no como amigo — Tome una bocanada de aire de sorpresa — Me gustas Tina, y mucho — Él unió nuestros labios en un pequeño beso. — Hamm Hamm — Carraspeo mi hermano — Bueno, Antonio un mes la dejo en tus manos —      Fran beso mi frente y se monto en su auto. Gire mi vista para encontrarme con Darxy y Claire con una sonrisa burlona, mientras Melody sonreía pero parecía mas una mueca. ¿Que estaba haciendo? Era obvio que a Melody le gustaba Antonio, pero a decir verdad, creo que a mi también me gusta.      Entre a la biblioteca del piso de abajo y empecé a leer los libros que me había dejado el señor Carmona. “Don Quijote" quizás era uno de los libros más aburrido que había leído. “En un lugar de la mancha, cuyo nombre no quiero acordarme" esa primera linea se quedo en mi mente. Al terminar de leer los capítulos correspondientes hice el informe que correspondía a este libro. — Valentina, ¿puedo hablar contigo? — Pregunto Claire. — Si claro, por favor, siéntate — Le hice seña para que tomara asiento. — Oye, ¿Quiero saber, si en serio deseas ir te a Inglaterra? — Pregunto.      Este tema del internado ya me tenia un poco cansada. ¿Cuantas veces debía decir que si quería ir me a Inglaterra? Santos cielos, a decir verdad, ya no se si quería pues el beso de Antonio por muy corto que fuese me gusto. Y ahora una parte de mi deseaba quedarse. — Claire... La verdad es que a este punto no se si desee ir me — Ella sonrió — ¿Por que te ríes? — — Oh linda, esta claro que sientes algo por Antonio — Yo cerré mi libro para prestarle mas atención a ella — Se que hace poco no me comporte de la mejor manera con él ni con su familia — Afirme con mi cabeza — Pero si ese chico te gusta, lucha por él, aunque esto indique que debes sacrificar algunas cosas — — ¿Hablas de que debo renunciar a ir me al internado? — Ella afirmo con su cabeza. — Como también de ese país y que no se pronuncie mas en esta casa, linda —      ¿Que debo hacer? Hay tantas preguntas en mi cabeza, y me siento atorada, en estos momentos me encantaría salir corriendo pero no puedo, no puedo y no puedo. ¿Cuento tiempo debo estar así? ¿Renuncio al amor de Antonio y voy a Inglaterra? O ¿Quizás hago todo lo contrario y quedarme tal como me dice Claire? Muchas preguntas pero ninguna respuesta. Ahora mi mente es un caos y mi corazón también.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD