Capítulo 94. Mi ropa, por favor mi amor, papá no puede verme así. Muy entrada la noche en la oscuridad del pueblo podía oírse a la perfección el agradable sonido de los insectos, una luz tenue se distinguía entre tanta oscuridad y una muy silenciosa toda terreno ingresaba por el camino que la llevaba hasta la parte trasera de la pensión, -- ¿Estás seguro de que Mauricio está en este lugar? – le pregunta Alex, él observaba todo a su alrededor, y agradecía no haber tenido que activar su escuadrón para un trabajo en un lugar así, escondido de la civilización, sin energía eléctrica, ni ninguna de las modernidades a las que obviamente está acostumbrado. -- Lo estoy, él tuvo que escoger entre labor social o cien horas de cursos viales – les dice y todos aceptan la explicación, ellos también l

