El punto negativo de no conocer a conciencia esta nueva casa, mi nidito privado, es que todavía no se donde La disposición de los muebles.
La espalda de Dylan choca contra el refrigerador cuando mis manos temblorosas desabotonan su chaleco azul de vestir.
Mi trasero choca con la barra de la cocina cuando Dylan me quita la delgada blusa que llevaba puesta debajo de la sudadera negra.
"Dylan..."
"Maddie..."
No cortamos el beso más que para lo indispensable.
Caminamos a tientas hacia la sala.
Dylan se sienta en el sillón jalándome en el proceso para que me siente en su regazo.
Separa un momento sus labios de los míos para alejarse un poco.
"Tal como lo imaginé tantas veces en la soledad de mi frío departamento."
"Eres perfecta Maddie."
Los suaves labios de Dylan me besan el cuello con suavidad.
Sus dientes recorren mi hombro provocándome deliciosos escalofríos que me hacen arquear mi espalda.
"hhhuuummmm..."
Me sale un gemido que incita a Dylan para que siga adelante.
Sus manos realizan un delicioso recorrido por mi piel.
Él no lo sabe.
Y me debato si debo decírselo o no.
Tal vez no me crea...
O tal vez si...
En todo caso, todo lo que estoy sintiendo es tan nuevo y excitante para mi que no debería ni siquiera de poder pensar.
"Tan suave..."
"Tan deliciosa..."
Dylan susurra en mi oído antes de que su aliento calido provoque que mi piel se erize por completo.
"Dios..."
Susurro con los ojos cerrados acariciando el hermoso cabello de Dylan.
Desde que lo conocí tuve esta fijación con su cabello.
Y sus labios.
De vez en cuando, algún mechón de su perfecto cabello rubio le caía por el rostro.
Y sentía unas inmesas ganas de peinarlo para dejarlo perfectamente impecable.
"Dylan, si...si..."
Sus grandes y hermosas manos con esos dedos largos acarician mis costillas.
Se situan por debajo de mi sujetador de encaje n***o.
Me acarician tortuosamente despacio todo mi torso semidesnudo.
Sus dedos juguetean un poco con los broches de mi sujetador hasta que se decide a removerlos con calma.
"Dylan, antes de que otra cosa suceda..."
"Debo confesarte algo."
Detengo las copas de mi sujetador con mi manos antes de que mis senos esten vulnerablemente expuestos ante mi adorable amigo.
Que equivocado concepto es ese ahora!
Ahora no creo que podamos seguir siendo amigos...
"Que sucede Maddie?"
Dylan frunce el ceño.
Puedo ver la nota de preocupación que se dibuja en su rostro.
Sus ojos recuperan ese azul deslavado que amo tanto.
Son como dos gotas de agua de mar.
"Ese bastardo alguna vez se atrevió a...?"
Las venas del cuello y de la sien se marcan claramente en la piel de porcelana de mi amigo Dylan.
Creo que será más conveniente que comience a decirle novio...
O amante.
"Que?"
"No!"
"Donovan jamas me tocó!"
"Ni siquiera me besó..."
Hasta hace unas horas que besó el dorso de mi mano y me abrazó por la cintura, sorprendiéndome con ese acto tan caballeroso proviniendo de Él.
En verdad no entiendo que motivó ese cambio de su parte.
Donovan siempre me apartó con desagrado de su lado.
Siempre me recalcó lo asqueado que se sentía en mi presencia.
Nunca fue amoroso conmigo.
Todas las veces que pudo me pasó por enfrente a esa chicas que Él consideraba perfectas.
Chicas con piel perfecta, ligeramente bronceada.
Delgadas, pero con curvas, fueran artificiales o naturales.
A Donovan, como a cualquier hombre, le gustaban los pechos grandes, la cintura pequeña y un gran trasero en el cual pudieran estrellar sus grandes manos.
Ese bastardo tuvo el descaro de hacer eso frente a mi en varias ocasiones.
Y en todas ellas, las chicas gemían e incluso agradecían que Donovan les dejara la piel completamente roja.
Y puedo imaginarme que también dolía, pero parecía que a ellas les encantaba.
Se que ellas estaban mas que ansiosas del toque de las manos de ese Dios terrenal llamado Donovan.
No le puse ese apodo yo, se lo pusieron todas y cada una de las chicas que pasaron por su cama.
Y fueron tantas que perdí la cuenta después de 100.
"Dylan..."
Bajo la mirada porque no puedo sostenérsela.
Esto es tan bochornoso!
"Sabes que puedes decirme lo que sea Maddie..."
"Nada me hará alejarme de ti en esta noche."
"Nada de lo que me digas me hará alejarme de tu lado."
Dylan relaja su expresión facial y como siempre me infunde confianza.
"Lo se...pero es que.."
"Pero es que en verdad esto es..."
Bueno, ya dejemos de darle vueltas al asunto.
"Soy virgen... aún..."
La cara de consternación de mi Dylan es mayúscula!
"Maddie, en verdad?"
"Lo dices en serio?"
"Tu nunca antes haz...?"
Muevo la cabeza con singular alegría.
Los dos tirantes de mi sujetador de diseñador caen por mis brazos dejándome un poco mas desnuda en el regazo de mi amigo.
"Entonces, lo que dices es que yo..."
Una sonrisa de oreja a oreja se extiende por la cara de Dylan.
"Yo seré el primer afortundado en tu vida?"
Muevo la cabeza de arriba a abajo confirmándole.
"Gracias!"
Dylan grita envolviéndome con sus brazos.
"Oh Maddie, seré delicado contigo."
"Esta madrugada será especial para los dos."
Dylan me carga con facilidad absoluta.
Mi amigo mide un poco mas de 1.80 mts y no es tan fuerte como Donovan, pero vaya que tiene una fuerza escondida que no conocía.
"Que haces Dylan?"
Pregunto porque soy consciente de mi peso.
Y sé que peso demasiado!
"Te llevo a la cama mi amor."
"Donde te adoraré como es debido."
"Como te mereces mi hermosa Maddie."
Me rio un poco abrazando con mis piernas el torso de Dylan.
"Puedes bajarme, puedo caminar."
Comento porque, seamos francos, Dylan conoció a la Maddie regordeta y torpe de antes.
"Lo sé."
"Pero quiero llevar a mi dulce novia en mis brazos hasta nuestro lecho de amor."
Siento que mi corazon estallará de felicidad comprimida!
Cuando llegamos a la habitación, puedo notar que está más amueblada.
Una tenue luz se enciende en una esquina dándole un aire romántico a este lugar.
"Dylan, tu...hiciste esto?"
Yo solo había comprado un colchón en el que planeaba dormir.
"Si."
"Esto es para los dos Maddie."
Antes de que me ponga a revisar a detalle todas estos muebles, Dylan me sostiene el mentón con sus manos.
"Maddie, te agradezco infinitamente que me regales tu primera vez..."
Me da un beso en frente.
"Y puedo prometerte que a partir de ahora..."
Un beso mas se queda prendado en mi mejilla.
"Siempre te hare el amor, cuando tu quieras."
Sus labios saquean los míos.
Su lengua acorrala a la mía con pasión y lujuria.
Un fuego interno se enciende furiosamente en mi interior quemándome las entrañas.
Mis dedos luchan por quitar uno a uno esos botones de su camisa azul clara, como el color de sus preciosos ojos.
Dylan corta le beso depositandome en la cama.
Termina de arrancarse la camisa con sus manos.
Que hermosa visión estoy teniendo en este momento del suculento torso de Dylan.
Ya quiero recorrer toda su suave piel con mi lengua!
Mi mano instintivamente se dirige a sus duros pectorales.
Dylan sonríe, toma mi mano antes de que lo toque y me da un beso en el dorso de la mano.
Cuánta diferencia hay entre este beso sincero al beso falso que me dio Donovan en la gala.
La mano de Dylan guía mi mano hacía su cuerpo.
Cierra los ojos sensualmente cuando lo toco con mi pequeña mano...
Y su piel está absolutamente caliente, creo que no es el único que siente estás llamarada de pasión.
"Que placer es que me toques Maddie..."
"Te amo Maddie, Te amo..."
Se reclina sobre mi acorralandome entre el colchón y su duro cuerpo.
Otra sesión de besos húmedos y calientes da inicio.
Sin que me dé cuenta, sus dedos deslizan mi sujetador hacia abajo...
"Puedo?"
Pregunta Dylan con un jadeo.
Asiento ligeramente mientras que mi pecho sube y baja por la anticipación de lo que va a ocurrir después.
"Dylan, tu eres el primer hombre que me ve desnuda..."
Inmediatamente después que retira el sujetador de mi cuerpo, sus manos sostienen mis cálidos senos.
"Dios, que suaves son..."
Sus enormes manos amasan mi piel provocándome un gemido estrangulado.
Me muerdo un poco el labio inferior antes de sentir su boca sobre uno de mis senos.
"Dylan..."
Mis ojos no pierden detalle de todo lo que está ocurriendo.
Quiero poder recordarlo en todo momento.
Dylan desliza su lengua en círculos por mi pezón lentamente mientras sigo exhalando mi creciente placer.
Sin dejar de rodear mis senos con sus maravillosas manos, su boca pasa a mi pezón, el cual mordisquea un poco.
Me sacudo por completo mientras que mis dedos se enredan en su cabello y acarician su cara.
No dejo de exhalar y jadear en ningún momento.
Dylan se incorpora un poco para que su boca se deslice con maestría por mis clavículas y hombros.
Abro los ojos cuando siento que sus dedos juguetean con el botón de mi pantalón.
"Si, por favor..."
Dylan se quita su pantalón quedando solo en boxers mientras que desliza besando mi piel en el proceso, mi pantalón fuera de mis piernas.
Los tenis vuelan junto con todas las piezas de ropa que son innecesarias en este ardiente momento.
Por un instante me siento mal conmigo misma...
Mi mente tiene está imagen tan grabada de mi...
De mi cuerpo...
De tantos años atrás que no se si sea lo que Dylan esperaba.
Miró su rostro con algo de incertidumbre...
Pero Él está devorándome con la mirada mientras que su erección me muestra que si le gusta lo que ve.
"Maddie, tienes un cuerpo tan exquisito!"
Grita aliviando mi miedo más íntimo.
Se coloca enmedio de mis piernas mientras que sus dedos trazan los costados de mi piel.
"Suave, cálida, fragante, Maddie, me convetiré adicto a tu piel..."
"A tu sabor..."
Los dedos de Dylan se deslizan sobre mi entrepierna tocándome sin reservas en mi punto mas íntimo.
"Maddie...estas muy húmeda.."
"Que delicia."
Ahora comprendo lo que tantas veces escuché decir de las chicas con las que alguna veces compartía desayuno en la villa de Donovan.
Ellas siempre se referían a qué cuando estaban excitadas se ponían muy "mojadas."
Algo en mi femenino e inexplorado interior pulsa.
Y esta es una sensación que nunca antes había experimentado!
Al menos no de la forma apropiada.
Si, puedo comprender que estes pensando en este momento...
Como es posible que yo, Maddison Russo, de veintiocho años...
Si, tengo veintiocho años!
Bueno, te preguntaras como es nunca antes haya intimado con nadie...
Y la respuesta es muy simple!
Es porque...
"Dylan...Dios!"
Su lengua tiene el primer contacto con mi zona más sensible...
"Perfecta..."
Susurra contra mis pliegues.
"Y eres solo mía."
"Solo mia!"
Cierra su carnosa boca contra mis pliegues provocándome una oleada de placer caliente.
"Maddie..."
Dylan cierra los ojos y se concentra en proporcionarme el primer orgasmo de toda mi vida.
No tengo tiempo para recordar nada, mis pensamientos se derriten junto con mi resistencia.
"Dylan...Dios mío...Dios mío!"
Mis manos no se están quietas.
Se enredan en el cabello de Dylan, tiran de el, mis uñas arañan sus brazos.
Mi cadera sube y baja intranquila...
Algo pulsa, algo está por...
"DYLAN!"
Abro los ojos de golpe gritando su nombre.
Algo se rompió dentro de mi sacudiéndome como si fuera un terremoto interior!
Mi vientre sube y baja violentamente, no respiro, jadeo, me aferró al edredón con fuerza.
Después de lo que creo que es una eternidad, Dylan se incorpora besando mi vientre.
Sube por mis costillas hasta besar de nuevo mis senos.
Lo atraigo porque necesito besarlo.
Dylan tiene esa sonrisa de triunfo que conozco tan bien.
"Eres un dulce Maddie, tan dulce..."
Nos fundimos en un beso donde se mezcla mi sabor íntimo en nuestras bocas.
Mis manos atrapan su dura y caliente erección.
Es tan suave y duro a la vez!
"Maddie..."
Gime mientras que sigo recorriendolo de arriba a abajo.
"Por favor, necesito probarte..."
Dylan se gira quedando sobre el colchón.
Es mi turno de usar mi boca para probar la dulzura de su piel!
Mi lengua se deleita recorriendo todo su glorioso torso.
Muerdo, deslizo mi lengua de arriba a abajo, de lado a lado.
No se si lo estoy haciendo bien, pero puedo notar que Dylan está emitiendo unos pequeños gemiditos entrecortados.
Examinó a Dylan a detalle.
Por fin puedo quitarle los lentes con mis manos.
Los dejo suavemente en un mueble cercano sin dejar de ver sus ojos con las pupilas tan dilatadas.
Espero que me diga algo...
Pero no lo hace.
Solo me mira, me admira, me recorre de arriba a abajo.
Vuelvo a mi satisfactoria tarea de saborear su duro cuerpo.
"mmmmmhhh..."
"hhuuuuummmmm..."
"aaaahhhh..."
Combinamos gemidos.
Como una serpiente, me deslizo hacia abajo para llegar hasta su entrepierna.
"Maddie, no espera, no podré resistir por mucho tiempo..."
"Sssshhhh..."
Lo tranquilizo.
"Relajate y déjame devolverte el favor Dyaln."
Mi boca se detiene exhalando mi aliento cálido en m*****o duro y hermoso.
Tal vez nunca antes haya tenido intimidad con nadie, pero si que he visto y escuchado como hacer esto muchas veces antes.
Mi lengua recorre desde su base hasta la punta de su pulsante erección.
Sus inquietas manos van a mi cabello.
Sin esperar más deslizó su m*****o dentro de mi boca arrancándole un gran gemido lastimero.
"Maddie!"
Mis manos suben hasta sus pectorales recorriendolo de arriba a abajo.
Aprecio como su vientre también tiembla, cierra los ojos, me mira con expresión torturada.
"No puedo Maddie, no resisto más!
Dylan se incorpora rodeandole en el proceso.
De nuevo estoy contra el colchón observando su cara llena de lujuria.
"Maddie, estoy limpio..."
"Tu sabes que desde Alice yo no he tenido a nadie más..."
Se a que se refiere.
"Lo se Dylan."
Sonreímos juntos cuando su m*****o roza mi entrada ansiosa de cariño.
Mis manos lo atraen para que se coloque sobre mi.
Abro las piernas para entregarme por completo a mi amado Dylan.
Con mucho cuidado y paciencia comienza a deslizarse en mi interior.
Lentamente mi cuerpo lo acepta.
"mmmhhhh..."
Duele un poco, pero Dylan logra que lubrique un poco mas gracias a que me está besando profundamente.
Y entonces, lo siento tan dentro de mi como es posible.
"Maddie, carajo..."
"Tan apretada..."
"Tan cálida"
Se mueve un poco hacia atrás...
Y luego hacia adelante.
Esto es una puta disfrutable tortura!
Necesito estrujar su espalda porque el placer me está destrozando por dentro.
Dylan observa hacia abajo, donde estamos unidos íntimamente y sonríe.
"Soy el primero..."
Dylan me abraza por los hombros para comenzar este vaivén del amor.
Cierro los ojos y abro la boca buscando oxigeno.
Abrazo a Dylan con fuerza por su espalda.
"Siiii!"
Mis uñas se deslizan un poco por sus costados haciéndolo gemir.
Una embestida fuerte...
"Ooohh...mmmhhh..."
De nuevo me embiste y noto que la antes dolorosa fricción ahora es tan placentera.
Abro los ojos para toparme con sus ojos negros y azules.
Tomo su cara con mis manos para mirarlo de cerca.
Tan guapo, tan bello y me está haciendo suya.
"No creo resistir mucho Maddie..."
Lo comprendo, yo tampoco creo resisitir mucho más.
De pronto, Dylan pierde el control que tanto había ejercido.
Me contorsiono y jadeo sin control porque me penetra con más fuerza y rapidez.
Mi corazón late aceleradamente.
Ahora comprendo porque tanto alboroto por esto....
Es lo mejor del mundo!
Siento pulsaciones y contracciones en mi interior, Dylan arremete con más fuerzas.
"Aaaayyyy!"
Mi cabeza cae sobre la cama, pero después la vuelvo a levantar porque no puedo controlarme.
"Dylan...Dylan...!"
Algo se acerca, puedo sentirlo!
Dylan coloca mis pantorrillas en sus hombros y una de sus manos dirige mi mano hacia su cabello.
Oh dios, que delicioso se siente esto!
"Si, si...si...!"
Estoy completamente doblada debajo de Dylan muriendo de placer sudoroso....
"aaaaahhhhh....!"
Gimiendo descontroladamente por qué tengo orgasmo espectacular!
Incluso puedo ver estrellitas!
Dylan sigue entrando en mi un poco más extendiendo mi placer hasta que mis gemidos se convierten en gritos exarcebados.
"ssshhhhhh...tus gritos son solo para mi..."
Su boca atrapa la mía.
"Dylan, me estás matando!"
Mi amante se arquea, gruñe y entonces grita su tembloroso placer también.
Todo mi cuerpo está erizado, tembloroso y extasiado.
Dylan entrelaza una de sus manos con la mía.
Tiene una cara de felicidad absoluta.
"Gracias Maddie, gracias..."
Después del electrizante e intenso placer nos abrazamos aún enlazados.
Compartimos besos delicados.
"Maddie, quiero que seas mi esposa, por favor..."
Nos acariciamos con ternura.
Mis dedos acarician sus bellas cejas de color café, su nariz, sus mejillas...
"Claro que me casaré contigo Dylan."
"Te amo demasiado como para alejarme de ti..."
"Quiero este contigo a partir de ahora."
"Y con nadie más."
Un sonido incesante nos interrumpe un momento.
Es mi celular, el cual se quedó en la sala.
"Contestarás?"
Niego con la cabeza.
Estoy con la única persona que me importa en este preciso instante, así que no me interesa quien me hable.
De nuevo el incesante tono de mi celular suena.
Dylan se levanta desnudo para recrearme la vista.
Camina de vuelta hacia mi enseñándome quien me marca con insistencia.
Donovan.
"Ahora eres mi mujer, por lo que le dejaré claro a ese hijo de puta que no debe de llamarte nunca más."
Esto será interesante!
"Que quieres Greco?"
Dylan responde con una terrible voz.
"Saks?"
"Porque demonios contestas el celular de Maddison?"
Un silencio...
"Espera...Maddie está...contigo?cuestiona con rudeza Donovan.
"Así es, ella ahora es mi mujer."
"Y tú no debes volver a hablarle nunca más en tu vida."
"Comprendes Greco?"
"Ella es mía!"
Declara con confianza mi amado Dylan.
Me río un poco porque no puedo creer está vera celosa y posesiva de Él!
"No puedo creerte Saks, pásame a Maddie!"
"Necesito que ella me lo diga."
Me incorporo un poco para pegar la boca al celular.
"Donovan, está madrugada fui de Dylan."
"Y seré su esposa en breve."
" Tu y yo no somos nada, como siempre quisiste!"
Dylan termina la llamada abruptamente.
"Ven Maddie."
Se recuesta conmigo abrazándome para que nos tomemos una selfie sonriendo.
Elige la que más le gusta.
Solo se aprecia nuestros hombros desnudos.
La envía desde mi celular...
A Donovan!
"Con eso aprenderá ese bastardo cobarde."