La noche estaba iluminada por una luna llena, el deseo era abrazador, luego de un primer encuentro estaba claro que mientras habían pasado los días, aquella aversión se había convertido en algo más y aunque ambos estaban lo bastante confundidos como para querer admitir nada, volvieron a hacer el amor una vez más antes de dormir. A la mañana siguiente la luz del sol comenzó a entra suavemente, Andrew observa a María con detenimiento, desde que se conocían nunca la había visto tan serena, sin duda era muy hermosa, con esa piel bronceada y cabello n***o liso que le resultan tan atractivos, con la ropa solia verse mas robusta pues al parecer de manera intencional no usa la ropa ceñida al cuerpo como Karen y Asia, pero los pocos kilogramos que tiene de más están bien proporcionados que no enti

