Pov Verónica. No tenía idea de porqué mi mamá estaba de tan mal humor, pero en cuanto entró a la sala se sentó en el sillón dando un sonoro suspiro. —No deberías andar tan tarde por las calles, Verónica. —Solo fui a ver a Thunder. —¿A estas horas? —Me he quedado dormida. Lorde es una amiga y la dueña de la veterinaria, así que no hubo ningún problema. —¿Y porqué a dejado su auto aquí? —Creo que se lo ha olvidado —reí—. Quizás mañana venga por él. —¿Puedo hacerte una pregunta? —Si mamá. —¿Es solo una amiga o... —Si, no tengo cabeza para tener una relación en este momento, además no quiero hablar de esas cosas contigo, ya sé lo que piensas y no quiero escucharlo —¿Y cuando has escuchado mi opinión? —Lo has demostrado, así que es suficiente. —Yo no pienso lo que crees —suspiró—.

