Regalo Venganza.

1089 Words
Una intrigante historia de amor y rivalidad entre dos hombres con personalidades opuestas. Uno de ellos es secretamente gay, mientras que el otro se identifica como heterosexual. A pesar de su intensa enemistad, Taylor alberga un profundo amor por su enemigo, hasta el punto de drogarlo y hacerlo firmar documentos matrimoniales y traspaso de su grupo empresarial. Un giro inesperado ocurre al día siguiente cuando Axel sufre un accidente que le provoca amnesia. Aprovechando esta situación, Taylor le dice que están casados. Con este engaño lo lleva a otro país, donde intenta enamorarlo. A lo largo de su tiempo juntos, se desarrollan momentos de intimidad y conexión emocional, lo que complica aún más la situación. Taylor lucha conseguir los sentimientos de Axel mientras intenta mantener la farsa, hasta que Axel comienza a cuestionar su identidad. ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ El aire en la sala de juntas del grupo Holding, estaba cargada de una tensión palpable, una tormenta estaba a punto de desatarse. Taylor Holding, guapo, elegante, con su traje impecable y una mirada que podía derretir el acero, se erguía triunfante. Ante él, en el centro de la sala, se encontraba la persona y el objeto de su obsesión, Axel Cambrils y el prototipo 'Project Cam', un proyecto tecnológico que prometía revolucionar la proyección de las cámaras de aparatos electrónicos tales como: celular, tablets y laptops, y con él, el futuro de la tecnología. 'Project Cam' prometía que un celular, tablet o laptop tendría la capacidad de proyectar su contenido a través de la cámara sin necesidad de usar otro aparato para proyecciones. Al otro lado de la mesa, Axel Cambrils, su rival de toda la vida, permanecía de pie, desarmado y derrotado. Su habitual compostura de hielo se había quebrado, dejando al descubierto la furia contenida de un depredador acorralado. Sus ojos, normalmente fríos y calculadores, ardían con una mezcla de incredulidad y odio puro. Había apostado todo en el Project Cam, y Taylor, con una maniobra maestra de espionaje corporativo y audacia había pillado a Axel desprevenido y en el momento más vulnerable, se lo había arrebatado. —Un placer hacer negocios contigo, Axel —. dijo Taylor, con su voz teñida de satisfacción. Extendió una mano, no para estrechar la de Axel, sino para acariciar el USB donde estaban los datos del prototipo.— Siempre supe que tu ambición superaba tu prudencia. Un error costoso, ¿no crees?. Axel no respondió. Cada músculo de su cuerpo estaba tenso, a punto de explotar. Podía sentir el latido de su propio corazón resonando en sus oídos, un tambor de guerra contra la humillación. Había dedicado años a este proyecto, había sacrificado incontables horas para mantener al grupo Cambrils a flote y al Project Cam a salvo de las garras de competidores como Taylor. Y ahora, todo se había desmoronado en un instante, por una jugada que él, en su arrogancia, no había previsto. La imagen de Taylor feliz con su creación, con esa sonrisa depredadora en el rostro, era un veneno que se filtraba en sus venas. —No creas que esto termina aquí, Taylor. Ya veremos cómo te las arreglas más tarde— siseó Axel, su voz un susurro helado que prometía venganza. Se giró lentamente, su figura alta y robusta proyectando una sombra de amenaza incluso en su derrota. Salió de la sala de juntas del grupo Holding sin mirar atrás, dejando a Taylor con su victoria. Taylor observó su partida con una punzada de inquietud. Conocía a Axel desde hacía años. No era un hombre que aceptara la derrota fácilmente. Su frialdad era legendaria en el círculo de negocios, escondía una inteligencia despiadada y una capacidad para la venganza que Taylor había subestimado en más de una ocasión. Los días siguientes fueron un torbellino de actividad para Taylor. El 'Project Cam' se convirtió en el centro de atención del grupo Holding. Los ingenieros trabajaban día y noche, maravillados por la complejidad y la potencia del prototipo, pero algo faltaba. Taylor supervisaba cada detalle, pero a pesar de la aparente normalidad, una sombra persistente se cernía sobre él. Las palabras de Axel resonaban en su mente, un recordatorio constante de que la batalla no había terminado. ΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩΩ Días después... Una tarde, mientras Taylor revisaba unos informes en su lujosa oficina, su asistente Cameron Bell, entró con una pequeña caja envuelta en un sencillo papel n***o. —Señor Taylor, esto acaba de llegar. Es un regalo de Axel Cambrils— dijo con voz teñida de curiosidad. Taylor frunció el ceño. —¿Un regalo de Axel?. ¿Qué clase de juego es este?. — Jefe, esta vez creó que está planeando atacar directamente de frente. Debe estar muy enfadado — Dijo el asistente David — Su asistente Cameron, me miró como si me estuviera atravesando con una espada. —Defiende a su amo. Axel no era conocido por sus gestos de buena voluntad, especialmente después de la humillante derrota. Con una mezcla de miedo y curiosidad, Taylor tomó la caja. Era pesada, sólida. No había ninguna nota, solo la caja y el papel n***o. Con manos ligeramente temblorosas, Taylor abrió la caja. Dentro, sobre un lecho, descansaba él cadáver de un ratón con un cuchillo de mesa enterrado, y un reloj de bolsillo. Taylor lo abrió y sintió un escalofrío recorrerle la espalda. No por la rata muerta, sino por la naturaleza de Axel. Era demasiado personal, demasiado simbólico. Miró de nuevo la rata y el reloj. La rata con el cuchillo significaba que Taylor era la rata y Axel lo iba a apuñalar el reloj significa que sería muy pronto para vengarse por robarle su proyecto. Taylor se quedó paralizado, observando con una creciente sensación de terror. Paso sus manos por la cabeza. —¡Mi*rda! Está enfadado y de mala manera. ¿Debería decirle? Taylor cerró la caja de golpe, su corazón latía con fuerza. ¿Qué era esto? ¿Una amenaza? ¿Una advertencia? Axel, el hombre frío y calculador, le había enviado algo que no podía comprender, algo que jugaba con su mente. —Se lo dije, es mejor explicarle directamente la verdad. Ahora mismo debe odiarlo aún más. —¡No puedo!. Taylor se levantó de su silla, paseando por la oficina. Axel no solo le había amenazado, le había arrebatado la paz mental y el se lo había buscado. El reloj y la rata muerta apuñalada con un cuchillo, era un recordatorio, era una duda plantada, una batalla que nunca iba a acabar. Taylor por primera vez en mucho tiempo, se sintió verdaderamente asustado.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD