Katherine. Los cazadores me llevan hasta el pueblo donde fuimos atacados. Hago presión en mi herida al caminar por culpa del dolor. —No me creo que seas tan hermosa— Lea no se apartó de mi lado, se mantuvo pegada a mi durante todo el camino. Mentiría si digo que no me provoca nada, las mujeres son hermosas y Lea es un claro ejemplo. Fuerte, con habilidades extraordinarias y una belleza sofisticada. —¿Llegamos?— no respondo a su coqueteo por el momento. El dolor me es importante. —Bienvenida a nuestro pueblo— dice una vez salidas del bosque. Busco a mis compañeros entre la multitud que me mira. Sus miradas hostiles no tardan en hacerse notar, cosa que no me importa. Vine por las personas que me importan, no me ire sin ellos. —Sigueme— son Lea y Dalia las que me encaminan a una e

