Bajé las escaleras lo mas rápido que podía, sentía mis pies enredarse unos a los otros, me agarraba fuerte del barandal. Cuando llegué abajo miré por todas partes, la casa era tan grande que te perdías facilmente. Cuando por fin encontré el comedor vi a Maicol y a Ana esperándome sentados.
- Por fin llegaste, me moría de la hambre - dice Ana rodando los ojos, me provoca a darle una bofetada, pero recuerdo que esta no es mi casa.
- Ana, no digas eso - dice Maicol, no puedo creer que me esté ayudando. - siéntate Marta. - camino hacia la enorme mesa.
- no te quedes mirando y siéntate - dice la imbécil de Ana, no puedo esperar a decirle lo que se merece.
Me siento, tomo el tenedor y el cuchillo de mesa para por fin poder probar algo de comida. Cuando ya estaba en el paraíso, como toda una diosa. Ana interrumpe mis pensamientos, como siempre.
- Qué será lo que tanto piensas, me aburres - dice mirando su comida.
- no creo que sea de tu incumbencia - digo mirandola. Maicol solo nos mira.
- ten cuidado como me hablas, recuerda que esta es mi casa y aquí yo mando. - dice ana, cuando le aviento la ensalada.
Ana se levanta de su silla y se dirige hacia mi, veo como la palma de su mano toca fuertemente mi mejilla. No lo pienso dos veces para pararme y aventarle una bofetada, Ana me agarra de los cabellos, no espero ni dos segundos para tomar los de ella. Nos tiramos al suelo y nuestras manos no dejan de tocar nuestra piel. Maicol se para de la silla, nos toma de las manos y nos separa.
- no puedo creer que Marta no lleve ni nos días aquí y ya estén peleando - dicen mirandonos.
- ella comenzó - digo mirándola furiosa, mientras ella se arregla el pelo.
- la que me aventó la ensalada fuiste tu, creías que me quedaría de brazos cruzados. - dice Ana caminando hacia mi - pero esto no se queda así, maldita idiota. - se va.
- puta! - le digo sin pensarlo, llegué hoy y esto es lo que tengo, ya me lo esperaba.
- Que es lo que pasa Marta. Por que tiene que pelear por estupideces? - dice Maicol con una cara tan falsa de tristeza.
- estupidez no, ella me dijo arrimada. - digo mirándolo furiosa, me alejo para irme a mi habitacion.
- esto no termina aqui Marta!! - dice Maicol gritándome mientras subo las escaleras. Lo ignoro!
*************