Narra Marlon Kevin y yo no hemos hablado desde la fiesta, y eso me está carcomiendo por dentro. Más aún por la preocupación que siento de que él sepa mi secr.eto. No creo que tenga pruebas para respaldar nada de lo que decida decir, pero tampoco puedo estar tan seguro. Mi decisión de despedirlo sigue en pie. No puedo tener en mi plantilla a nadie que solo quiera destruir mi reputación y causar problemas a mis otros empleados. Todavía tengo un negocio que dirigir. Lo encuentro en lo que solía ser su oficina cuando bajo las escaleras. Está vestido como si tuviera que ir a algún lado, pero supongo que eso se debe a que no quiere que nadie sepa que lo han despedido. No solo está sacando sus cosas de la oficina, sino que también se mudó de la casa. No estoy seguro de dónde se está quedando ni

