Casi era demasiado bueno para ser verdad. Theo paró un taxi cuando salieron del museo, ya Lyssa le gustó que él tampoco tuviera la paciencia para el transporte público. “¿No me das la oportunidad de cambiar de opinión?” bromeó ella y él le lanzó una mirada ardiente. Solo esa mirada la hizo hervir a fuego lento. Su mano estaba firmemente en la de él y casi corrió para seguirle el paso, una señal de que sus pensamientos volvían a ser uno. Esto era lo bueno. Lyssa no recordaba cómo había vivido sin él. Ella se apoyó contra él en el taxi, agarrando su mano, demasiado emocionada para hablar. Theo estaba tenso y le habló brevemente al conductor, incluso mientras ella le pasaba la mano por el muslo. El conductor pareció sentir su tensión porque llegó a F5F en un tiempo récord. Corriero

