-Contigo quería hablar- apenas y tenía unos minutos libres y por suerte me encontré a Daniela.
-¿Conmigo?- se señaló
-Si, tengo algo que preguntarte- me crucé de brazos.
-Habla- imitó mi gesto
-¿Como conociste a Eliana?-
-Esa... es una larga historia y no te la dire- intento escapar.
-Habla- la seguí.
-¿Por que tanto interes?- hablo cuando la detuve.
-Simple curiosidad- contesté de inmediato.
-Si, claro, haré como que te creo- gire los ojos -Sólo necesitas saber que ella ayudaría en todo lo que se le pide no sabe decir que "no"- y con esas palabras salió corriendo dejándome desconcertado.
(...)
Tras varios días de meditación y tratar de encontrarle un significado a las palabras de Daniela decidí hacer algo por mi cuenta.
Invitar a salir a Eliana, no descubriría lo que pasa sólo llenándome la cabeza con teorías que quizás son falsas.
Para mi suerte Edmond me había dado el número de Eliana y sólo tenía que llamar o mandar un mensaje.
¿Quisieras salir conmigo?
Fui muy directo.
¿Quien eres?
Contestó, que torpe soy.
Soy Oliver, disculpa.
-No creo que sea buena idea
Lo será
-¿Por que?
Sólo Di que si y ya verás
-Hoy, cinco treinta
Iré por ti
Listo el primer paso estaba dado sólo esperaba no lamentarme.
Mis manos comenzaban a sudar.
De pronto una pregunta paso por mi mente.
¿Me gusta Eliana?
No había sentido esa atracción por conocer a alguien más que de simple vista.
Incluso con Anne aunque me pareció bella al instante tuve mis desconfianza para invitarla a salir a solas, siempre salíamos en grupo.
Pero con Eliana se siente distinto.
Muy, muy distinto.