Capitulo #3 Auto nuevo

1249 Words
—Ya basta. Si siguen hablando se quedarán tres meses en castigo— Dicto severamente y todos se asustaron al mencionar los tres meses, ya que eran los que que faltaban para las vacaciones y terminar las clases. Todo permanecieron en silencio absortos en sus pensamientos, solo se podia escuchar las agujas del reloj girando por cads minuto de tortura que pasaban alli dentro, cansados y con una expresión de aburrimiento. Para el profesor era una escusa bastante entretenida y los miraba con una sonrisa de satisfacción. —Si fuesen así se tranquilos en mi clase no estarían pasando por este castigo, espero que les sirva como lección— Entrelazó lo dedos y cambio si expresión por una sería. Carl saco una hoja y una lapicera, en ese momento empezó a escribir algo y se lo entrego a Katherine de forma sigilosa. Ella lo tomo sin rehusarse y puso los ojos en blanco. —Es serio me gustas y quiero ser tu novio— Hizo un bollo con el papel y lo tiró en el cesto de la basura. La mirada de Carl se torno lamentable al ver el rechazo constante. Luego de dos horas por fin los liberaron. —Bueno, ya pueden volver a sus casas— Dijo el profesor bostezando y mirando su reloj de pulsera. Todos se levantaron y caminaron hacia la salida de la escuela. En la puerta la estaban esperando a Katherine su séquito lata escoltarla a casa. —¿Otra vez la castigaron señorita?— Pregunto Mark. —No hablaré al respecto— Puso los ojos en blanco y el le abrió la puerta del automóvil. —¡Katy! Espera ¿Puedo ir a tu casa? Le diré al mis padres que me quedaré a dormir, después de todo estoy sola en casa. Iremos juntas a la fiesta— La miro con ojos suplicantes. —Esta bien, sube, te llevaré a mi casa— Respondió sin paciencia. Ambas subieron al automóvil y hablaron de temas triviales en el camino, ya se estaba haciendo de noche y se podía ver el ocaso por la carretera, creaban una combinación de colores vividos y hermosos. Kevin Mckenzie estaba en una importante charla de negocios junto con un socio cau do su teléfono sono. Antes de atender lo miro con ceño fruncido y como era del colegio de Katherine atendió pensando que le podría hacer pasado algo. —Señor Mckenzie, su hija fue detenida de nuevo, está vez fue la número cuarenta en el ciclo escolar— La mirada de Kevin se torno sombria y apretó el teléfono con fuerza. —Esta bien, discutiré con ella ni bien llegué a casa. Mil disculpas por los daños ocasionados en su institución— Respiro hondo y se armó de paciencia. Colgó el teléfono y continuo hablando con su su socio. —¿Está Todo bien? Si hubo algún percance dígame, y entenderé si tiene que salir— Dijo su socio. —No, solo es mi hija causando problemas en la escuela nuevamente en el colegio, no es nada grave— Forzó una sonrisa y demostró estar despreocupado. —Los adolescentes— Acoto el socio y empezó a reír. Katherine y Tania llegaron a la casa después de veinte minutos de viaje, ya que primero pasaron por la casa de Tania para buscar algunas cosas de higiene personal de ella. Cuando llegaron a la mansión se sorprendieron al ver un Lamborghini de edición limitada con un gran moño en la entrada. Katherine pestaño de manera consecutiva varias veces para creer que no estaba soñando. La gran mansión, el jardín finamente decorado con flores de todas las especies más la iluminación creaban una espectacular imágen. —¿Es eso lo que creo que es?— Pregunto asombrada. —Lo es, creo que estoy viendo colores— Respondió Tania. —Ese automovil es uno de los más caros del mundo, solo se fabricaron treinta y es realmente difícil de conseguir. Nadie en nuestro colegio tiene ese ejemplar— Hablo sorprendida. —¿Será qué es un regaló adelantado por mi cumpleaños?— Estaba anhelando que eso sea cierto. —Eso sería grandioso Katy, imagina la cara de Débora al ver que conduces este automovil. Ya cumplirás dieciocho, pienso que es probable que tu padre te haga este regalo así de maravilloso— Ya se imaginaba junto a Katherine en el automóvil de lujo. —Eso sería genial, la cara de resignación, ya la quiero ver. Jamás podrá igualar o superar esto—Comenzo a pisotear de manera frenética el piso de la emoción. —Entremos quiero hablar con mi padre— Tomo la mano de Tania y entro corriendo emocionada. Kevin estaba en la sala de estar junto con sus dos socios de pie y enseñándoles la casa, cuando entro Katherine corriendo de manera apresurada con Tania de la mano y interrumpiendo de manera inoportuna. —¡Papi! No sabías que habías comprado ese automovil, de verdad me encanta. Está vez te pasaste ¡Gracias por el regalo!— Se acercó y le dió un fuerte abrazo ignorando a los otros presentes. —Hija, tranquila ¿Si?— La sujeto de los hombros por el momento vergonzoso que lo hizo pasar. —Pero de verdad es un regalo increíble ¡Gracias!— Comenzó a saltar de la emoción. —Ya quiero ver la cara de Débora— Tania se quedó pasmada al ver los otros presentes. —Emm... Katy— Dijo Tania nerviosa, pero Katherine no le prestó atención. —Katherine, en ese caso deberías agradecerles a ellos por el regalo— Señaló a los otros presentes y se quedó estupefacta, pensó que el había comprado el automóvil. —Te los presento, el es el príncipe Amin y Yassir. El es quien hizo el regalo, no yo— Señaló formalmente a Yassir. Era un joven que vestía un traje bien ceñido y era del alta estatura con hombros anchos y una barba bien definida y las cejas bien acentuadas, su mirada era profunda. Katherine estaba tan emocionado que no percibió su procedencia y lo abrazo emocionada, Yassir se quedó inmovil en el lugar miro hacia abajo. Miro para arriba para encontrarse con los ojos obscuros del joven y decirle —Gracias por el regalo— Su mirada era sería y esto hizo que lo soltará y retrocediera mientras tragaba saliva. El joven la miro detenidamente, está traía puesta la ropa de porrista y los pompones colgando de una mano, se poso en sus ojos color verdes agua y sus pestañas abundantes. —Katherine Mckenzie ¿Qué es eso de estar abrazando a los invitados que apenas conoces? ¿Dónde están tus modales? Pídele disculpas— La tiró de los brazos hacia atrás y está del susto que le dió el joven retrocedió como si fuera una pluma. —L,lo siento— Dijo tartamudeando. —Hija, ellos son mis socios de los que te hable, el es su padre el príncipe Amin y su hijo es Yassir. Ellos...— Luego los miro con nerviosismo. —Disculpen a mi hija, todavía es muy joven y no sabe comportarse como se debe— Dijo haciendo una reverencia. —No hay ningún problema en eso, supongo que las occidentales suelen abrazar a hombres que no son sus parientes o cónyuges con frecuencia— Dijo Amin observando a Katherine con una sonrisa. —¿Occidentales?¿Papá de dónde son?— Pregunto asustada y muerta de la vergüenza. —Son de Arabia— Respondió aclarando la garganta.
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