Dentro del restaurante se encontraban dos caballeros sentados en una mesa, todo parecía normal, sin embargo, uno de ellos jugaba nervioso con sus dedos. -Vamos Máximo tranquilízate. Me pones nervioso -No me entiendes, esto es lo más tonto que he hecho en mi vida. Esconderme de la mujer que amo, fingir mi muerte y luego re aparecer como si nada hubiese pasado. Me va odiar Ethan- respondió Máximo bajando la vista hacia los cubiertos -Aún existe una posibilidad de que ella te escuche y te entienda. Más que mal lo hiciste por su seguridad- comentó con esperanza. -¿Qué hora es? -19:50 pm, sólo faltan 10 minutos. ¿Ella es puntual? -No siempre- sonrió al recordar lo tiempos en que él era su profesor. -Bueno, pidamos algo de beber mientras esperamos- Ethan levantó su mano y llamó al mesero.

