Rose se recostó en su cama sola. Miren había salido con Ethan. Se quedó un largo rato mirando el techo. No sabía que pensar de todo aquello, por primera vez en mucho tiempo que no se sentía así de desorientada. Estaba por conciliar el sueño cuando el citófono de su apartamento sonó. Se extrañó por que definitivamente no esperaba a nadie. Se levantó con casi nada de ánimo, arrastró los pies hacia el recibidor y contestó. -¿Diga? -Señorita Rose, acabo de llegar un paquete para usted. Habría esperado hasta mañana pero el muchacho digo que era urgente. Lo siento- se disculpó aproblemado el conserje. Rose resopló, se estaba cansando un poco de estos obsequios sin sentido. ¿Qué estaba buscando él con todo esto? Estuvo a punto de decirle al conserje que no bajaría esa noche, pero oyó al an

