El tiempo golpea a Clara. ***** —¡Joder¡ Sé sincera por una maldita vez, y dime que esto es lo que quieres —le soltó por un momento para acusarla. Notando en su mirada como el fuego desmedido de la lujuria y el deseo corría libremente por la sangre de Clara—. Sé bastante bien, que quieres esto, Clara. Así de esta forma, salvaje y sin control, porque así mismo es como yo lo quiero. Pero no juegues más, porque cuando sea mi turno, gatita, puede que no lo resistas, y no permitiré que eches para atrás. Clara lo miró con sorpresa. No podía esconder de Ethan el deseo que la estaba consumiendo rápidamente, si se quedaba iba a ceder ante él. Solo con un beso, con una caricia la dominaba. La derretía; siempre le hacía sentir cosas que ella pensaba que no estaba preparada afrontarlas. Cuando

