Bárbara como una niña emocionada y feliz, pero a la vez con un tanto de timidez respondió: —¡Sí! Aunque él no me gusta… o sea es, es divertido estar con él, y también es muy amable conmigo, me soporta muy bien… quizá le dé una oportunidad para conocernos mejor. ¿No te parece? —luego agregó— ¿Y tú? —Sí me parece, aunque… espera —hice una pausa analizando lo que dijo.— ¿Yo que? —¡Daah! Con Jake… deberías hacer lo mismo. Me quedé incómoda y avergonzada, y el Diecisiete estaba escuchando todo… ¡Qué vergüenza! —Bárbara, déjate de tonterías. Sabes que no me interesa. —Dije tratando de relajar la situación para que el Diecisiete no lo malinterpretara. —Sé que no te interesa, pero podrías interesarte. Necesitas a alguien, Emma. —Ya lo tienes. —Susurro el Diecisiete en mi oído. Yo sonreí c

