Alexa
Desperté aturdida por los sueños que había tenido la noche anterior luego de mi encuentro casual con el teniente. Todavía no sonaba la alarma, quería decir que aun no eran las seis. Mire mi reloj y suspire, tenía treinta minutos por delante . Ante lo inquieta que estaba decidí levantarse y prepararme, recordé que el teniente me dijo que debía ser la primera en la prueba de tiro.
Lustre mis botas, planche el uniforme y me dirigí al baño. Mire mi reflejo en el espejo, tome mi castaña cabellera en una coleta alta y utilice gel para fijar los cabellos rebeldes. Mis padres siempre me habían insistido que la presencia era de suma importante, tenía que ser correcta y demostrar perfección.
Para cuando la alarma sonó y Jenna empezó a correr para todos lados para prepararse, yo reposaba tranquila en la cama mirando mi móvil. Intente lo mas posible evitar mirar las r************* pero termine accediendo a ellas, ahí estuvo el error, mi ex acababa de publicar a su nueva novia.. No hacia ni dos semanas que habíamos terminado y el ya tenia chica nueva. Sabia que meterse en las fuerzas armadas requería sacrificar muchas cosas pero esperaba que Jace me entendiera y apoyara pero no fue así. Estaba que ardía de la furia, en ese justo momento nos llamaron por los altavoces y todos nos dirigimos a la sala de tiro, donde primero debíamos realizar tiros con armas de corta distancia y fusiles de asalto, al final saldríamos al aire libre para la prueba para armas de largo alcance y bombas.
- McCall, vas primero. - dijo el Teniente.
Asentí y suspire dejando mis pensamientos fuera de juego. Comence con una pistola, siguio la escopeta, un fusil de asalto y al final use tres cuchillos. No todos fueron en el centro pero todos estaban dentro y muy cerca.
- Activen el movimiento de los objetivos. - ordenó Keith.
Rápidamente los objetivos que habían estado estáticos, comenzaron a moverse en distintos patrones. Con mi mirada fija en ellos tome una pistola y sin pestañear le di a todos, sonreí al notar que no le escape a ningún tiro. Un poco de sudor cubría mi frente, me había sentido nerviosa pero como siempre las palabras de mi padre vinieron a mi mente, toda emoción debía abandonar mi cuerpo cuando tomara un arma entre mis manos.
- Sigues tu Laswell.
Y así uno por uno. Ninguno fue tan terrible como para fallar pero algunos tiros no eran los mejores, de igual manera medianamente todos se veían aprobados.
- Vamos afuera. McCall y Solten, tomen los rifle de precisión que prefieran. Van a ustedes. -informó Keith.
- Si señor. - respondimos a unísono.
Tome una Sako TRG 22 A1, una de las mejores armas del mundo sin duda. Mi compañero tomó una Remington 700 VSSF. Una buena elección de igual manera. Me posicione y con un láser desde su lugar, el teniente me marco al objetivo al que tenía que darle. Aproximadamente cien metros de distancia.
Respire hondo y apreté el gatillo... La vibración del disparo hizo hormiguear mi cuerpo pero el tiro fue certero, di justo en el medio.
...
Keith
Mark, Jake, Guz y Chirs estaban impactados. Yo tambien pero me mostraba implacable.
- Ahora a doscientos cincuenta metros. - ordene.
Y así hasta llegar a los seiscientos, todos los disparos fueron certeros. Tenía una puntería inexplicablemente perfecta. Jamás había visto una mujer que fuera francotirador y mucho menos una así de buena en el oficio. Ni siquiera preste atención al chico que pasó a hacer su prueba de francotirador porque seguía anonadado con la nueva recluta.
- Especialista en bombas, es tu turno. Tienes 59 segundos para desactivarla o volaremos por los aires y créeme no queremos morir hoy y menos así. - dijo Jake haciéndolo poner nervioso.
Claramente era una vil mentira, jamás usaríamos una bomba de verdad pero deje que fuera más emocionante. Todos quisieron alejarse pero se les ordeno quedarse en su posicion. El chico temblaba y sudaba, ya iban 30 segundos, estaba perdiendo la compostura y ante la atenta mirada de todos.
- Maldición... - murmuró bajito y sonreí para mis adentros.
- Tu puedes, no dudes de tus conocimientos. Vamos, apaga esa cosa. - lo alentó Alexa.
El chico la miro por unos segundos y asintió, respiro hondo retomo la tarea y desactivó la bomba rápidamente. Todos lo aplaudieron menos nosotros los superiores, solo le dimos un asentimiento de cabeza. Me sorprendió la dulzura con la que Alexa se dirigió a él y como logro enfocarlo. Todos habían tenido un rendimiento medianamente aceptable, pero el de la joven McCall había sido sobresaliente.
- Te ves algo consternado. - murmuró Jake cuando estuvimos juntos en el buffet.
- No tiene sentido lo impecable que es esa niña con un rifle de precisión. - dije siendo honesto
- Tiene veintidós años, debe haber practicado con un rifle desde que empezó a prepararse para el ingreso a las fuerzas armadas, además sino me confundo, su padre es un militar retirado.
- Dime su nombre.
- Alexander McCall. El se retiro con honores. - mencionó y asentí recordando.
Su padre en algún momento fue mi teniente en misiones de encubrimiento y logística. Muchas de las cosas que había aprendido fuera del campo de batalla, había sido gracias a el y su inmensa sabiduría. Me resultaba increíble que su hija hoy fuera parte de mi pelotón.
- Fue nuestro teniente en la misión de Corea. - recordé y Jake asintió.
- Un hombre admirable. Ahora puedes entender que esto corre por el adn de esa niña.
Asenti y la observe disimuladamente, hoy a pesar de los halagos y felicitaciones la note menos energética. No había estado con el mismo brillo de entusiasmo que ayer. Le hice una seña a Mark para que se acercara.
- Hoy la soldado McCall no necesita cumplir con las tareas extras. Una vez terminado su itinerario, esta libre hasta mañana. - ordene.
Mark asintió confundido pero no rechisto ni me cuestiono.
Continuará...