El cura nos declara marido y mujer, al tocarla siento que tiembla, se que es por mi culpa, me acerco a ella, y la beso, dulce y tiernamente, la extrañe tanto, amo probar sus maravillosos labios, amo su aroma, el dulce aroma de su ser, amo sentir sus hermosos labios rojos, amo cada parte de su ser, me separó y ella tiene sus ojitos cerrados, disfruta al igual que yo de mis labios, estoy tan feliz, le digo lo hermosa que se ve, y salimos de la Iglesia, todos celebran, y al salir nos felicitan, me veo envuelto en personas deseando lo mejor, y de pronto al girarme veo a un grupo de jóvenes, reconozco a uno, es amigo de Darían, y de pronto siento una furia recorrer mi cuerpo por completo, el hombre de las fotografías, el que la consolaba, está aqui, su amante, que cínica por que invitarlo preci

