Sin darme cuenta, me quedo dormido, estar ahí, sentir su aroma, no puedo evitarlo. Despierto sólo cuando mi madre entra y me llama. -Se que estas muy cómodo, pero no quiero que se moleste conmigo, ve a tu habitación, ponte una pijama y duerme. Con el dolor de mi corazón me voy, no sin antes darle un beso a mi esposa, la extraño. Voy a mi habitación hacia mucho tiempo que no entraba en ella, es como si se hubiese detenido el tiempo, todo está igual, me recuesto en mi cama, y me duermo. Al despertar me veo sola, anoche entre sueños escuché a Harry, no recuerdo el sueño, me levanto y comienzo a cambiarme, estoy lista, preparó mis libros, y bajaré a desayunar algo, al salir lo veo ahí frente a la puerta, que hace aquí. -Buenos días hermosa, como estas. -Oh bien, y tu, que haces... -Ern

