Jerry quería seguir penetrándome y yo me ponía de rodillas en la cama para que el me montara y me la dejara ir toda, hasta el mismísimo pegue.
—¡HAW HAAW HAW HAAAAW HAW!! mis gritos se escuchaban por largas horas y este hombre eyaculaba exagerado, pero casi nunca perdía la erección. Yo usaba un dispositivo anticonceptivo en el brazo, si no fuera porque lo tenía instalado este hombre me hubiera embarazado mínimo unas veinte veces jajajaja queríamos hijos bueno por lo menos yo si quería… aunque nunca le había preguntado a él… nos llegó la fecha de regreso y estábamos listos para tomar el vuelo… pero él quiso que le comprara muchos recuerdos autóctonos de la zona para llevarle a su familia cuando fuéramos a visitarlos, llegamos a nuestro hogar y comenzamos a agilizar todo ya que en dos días su permiso se vencería y de no ingresar los documentos ósea el acta de matrimonio y mi petición.
Él tendría que abandonar el país. Un abogado amigo suyo le llevaba el caso e ingreso todo a tiempo, pero le pidió ocho mil dólares que tuve que ajustarle porque mi pobre amado no tenía el dinero completo. También me llego la cuenta del esmoquin que era rentado, fueron mil dólares que yo no tenía en mi presupuesto. Cuando él se mudó totalmente a mi casa vino con todo y sus deudas que con sus besos le ayude a pagar, tenía varias tarjetas de crédito con más de tres mil dólares en mora y su tarjeta de débito sobre girada… con razón siempre comía en mi casa… ya que prácticamente trabajaba solo para pagar sus tarjetas… fui escuchando las llamadas de su familia… donde solo hablaban de comida y gastos de dinero… le exigían dinero y el entraba en pánico, se desesperaba… después de colgar me metía presión para que lo llevara al club para bailar y desestresarse. Así pasamos más de seis meses, hasta que tuvimos una cita para la entrevista con migración, le pidieron hacerse unos exámenes médicos y después lo llamaron para grabar sus huellas digitales. Cuando le llegaron los documentos a mi casa Jerry saltaba de alegría y me levantaba en alto con sus brazos. Me besaba con tanta pasión, con tanto deseo… yo lo amaba con locura y nos fuimos desprendiendo de la ropa para llenarnos de amor en mi cama.
Pero ni siquiera me dejo subir a la habitación, ahí mismo en las gradas, levanto mi vestido, apretando mi trasero, el me azotaba cada nalga diciendo…
—Ohhh mi reina que rico todo esto, Jerry me apretaba y me daba nalgadas bien sonadas. Desabrocho su pantalón para sacar su erección y solo hizo a un lado mi tanga para ingresarme su m*****o bien endurecido, desde atrás. Jerry jalaba mis caderas y me penetraba muy rápido deslizando su mástil en la humedad de mi v****a, me hacía jadear y yo se la sentía entera e inmensa…
—Haaaw Wooooo mmm Siiii haaaw haaaam mis orgasmos explotaban y yo lubricaba aún más… el paso su m*****o para mi ano y separaba mis nalgas para mejorar la penetración, comenzó a darme recio, jalándome del cabello y azotado mis redondos pechos que saltaban al ritmo de sus embestidas. Termino llenando todo mi agujero hasta rebalsarlo… fue un sexo tan intenso que sentí que era de agradecimiento por toda mi ayuda, en los días siguientes, yo tenía que trabajar y recuperarme financieramente ya que había gastado tanto en la boda, la luna de miel, los pasajes de avión, su residencia y permiso de trabajo… además del pago total de sus deudas.
Esas noches estuve saliendo tarde de trabajo tenía varios proyectos en los que estaba trabajando simultáneamente, siempre lo hacía, pero en este momento me auto presionaba para poder salir adelante con todo. Al tenerlos terminados podría dedicarle más tiempo a mi amado Jerry… pero él se molestaba porque no lo podía llevar al club, entonces el propuso lo siguiente irse en taxi y que yo me le uniera cuando saliera del trabajo y lo llevara a casa. Jerry aún no había tramitado su licencia de conducir y aun no podía usar ninguno de mis autos.
Así que hicimos este proceso varias semanas, pero el desvelo a mí me tenía con un serio desgaste, literalmente cabeceaba viéndolo bailar y me quedaba dormida por largos ratos. Hubo una ocasión que hasta me quede dormida en la tasa del inodoro, solo había ido a hacer pipi, me relaje tanto que cerré mis ojos y en segundos mi cansancio me hizo dormir… pero me desperté por risas escandalosas que se escuchaban frente al lavamanos.
—Jajajaja si hoy vino más temprano a trabajar, ya lleva seis chicas jajajaja, hay no sé porque Jerry no puede repetir chica en la misma noche jajajaja es tan bello verdad.
—Si es un machote y me encanta cuando me carga en sus brazos.
—¡Ay si a mí también me vuelve loca de placer!!
—Si, pero dicen que se casó con una tipa rica por dinero.
—Si algo escuche que según es una rara que se lo lleva en su auto de vez en cuando…
—¿Sera que se comparten el dinero que hace? O será que no sabe la muy pendeja jajajaja.
—Ay mejor que no sepa para que no nos lo quite… ya que tendrá competencia con todas sus clientas jajajaja.
Yo estaba con mis ojos muy abiertos escuchando a estas tipas, pero no me aguante y salí para preguntarles, tenía mi corazón en la boca y mi pecho casi explotaba de los nervios, asi que fingí ser una “clienta” más.
—Hola nena ¿Sabes cuanto cobra Jerry y a que tengo derecho?
—Jajajaja las dos estúpidas se reían burlistas.
—Jajajaja ¿Como crees que te vamos a decir? Eres una tonta porque obviamente no queremos más competencia… además los precios los dispone el gerente del club don Máximo, este tipo tiene más chicos guapos.
—Asi que ¡Aléjate de nuestro Jerry!