Las palabras cesaron y lo único que se escuchó fue el chocar de las espadas. Sin esperarlo, Ronda pierde el hilo del combate y la oportunidad es aprovechada por Raizel quien lo hirió. Desconcentrado Ronda cayó al suelo. Raizel se apresuró a clavar su espada en el pecho de Jaden, sin embargo, su acción fue frustrada por un hombre de la guardia real quien la empujó dejos del principe. Raizel cayó al suelo lleno de piedras con fuerza, pero rápidamente se levanta y huye del lugar. —Gracias— agradece el principe Los rebeldes desaparecieron tan rápido como habían llegado al lugar, eran ágiles en todos sus asaltos y manejaban sus caballos con destreza. Parecía que planeaban con mucha presión cada uno de sus ataques, sabían y estudiaban las debilidades del ejército Dorado y las utilizaban

