Lucas se sentó al borde de su asiento, mirando la cama del hospital donde Sarah yacía inconsciente. Excepto por un breve momento en el que los paramédicos le administraron líquidos por vía intravenosa, no se había movido. La observó cuidadosamente, recordando la advertencia del médico de que debían monitorear de cerca su respiración. Cuando llegaron por primera vez al pequeño hospital privado hubo cierta discusión sobre la necesidad de ventilarla. Las enfermeras inmediatamente le extrajeron sangre y le pidieron que saliera de la habitación para que pudieran hacerle un examen físico dado el estado en el que la encontraron. Solo el pensamiento de que James podría haber tenido éxito lo hizo enojar nuevamente. Recorrió el pasillo hasta que le permitieron regresar a la sala de examen. Sarah

