13

330 Words
Adolfo Me he levantado con una sensación agridulce, por un lado, he sido muy feliz al tocar a Sofí como mujer, hace mucho que no me sentía hombre, fueron dos años de la enfermedad de mi esposa los 4 años desde que falleció, lo único que podía hacer era masturbarme recordando nuestra juventud, y ahora, llega mi esposa, con una piel más clara, pero con las mismas facciones, su mismo carácter alegre, su cuerpo tan parecido, ahora que se está bronceando se ve tan hermosa, parece que se está convirtiendo en Rosalba, por favor debo quitarme estos pensamientos de la cabeza, debo terminar esto de tajo, no sé como pero lo haré, escucho que está en la cocina, así que me apresuro y me levanto, me desespera ser tan lento, no puede ser me siento inútil, me dejo el pantalón de la pijama pero me cambio la camisa, me pongo una playera para al menos no verme tan enfermo - Abuelito ¿ya te despertaste? ¿voy por ti? - mi corazón se altera al escuchar su voz me desconcentra y parece que quiero olvidar todo lo que me he propuesto, - Si, ya estoy listo- entra a mi habitación, tiene unos pantalones color piel y una blusa, ¿Por qué tiene que ser tan hermosa? No puedo ocultar mi desconcierto, me acerca la andadera para ir al comedor, la siento seria, ¿será que está molesta por que no la dejé dormir conmigo? ¡O está molesta por lo que le hice! No puede ser no puedo estar así en mi propia casa con mi propia nieta con la que siempre he sido tan cercano, si bien amo a mis dos nietos menores, Sofía siempre ha sido mi preferida, ella siempre ha estado cerca de mí, cada verano se venía de vacaciones aun que sus padres no vinieran y cuando mi hija se divorció del inútil de su papá ella se refugió completamente en mi tenemos que arreglar esto.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD