Tomas ¡¡Hay Valeria!!, ¿Qué estás haciendo en mi cabeza?, es la pregunta que he hecho durante el día, ayer en la noche cuando la vi que venia caminando hacia mi, la boca se me hizo agua, verla en ese vestido que traía puesto pues además de resaltar su belleza hizo que mi pequeño amigo revivirá, cosa que hace mucho no me pasaba pues ninguna mujer aparte de Sofía llamaba tanto mi atención, pero anoche todo fue distinto tanto que no me resistí besar sus dulces labios, cada vez que la veía sentía unas ganas tremendas de devorar toda su boca, era como un imán que me atrae hacia ella y así lo hice aunque la primera vez que bese sus dulces labios me vi interrumpido por ese desgraciado que se creyó con derechos sobre ella, esa confianza que ella nunca le dio, anoche cuando me contó todo

